El Correo

Osakidetza subcontrata el servicio de limpieza en Urduliz e indigna a los sindicatos

  • Salud licita el servicio para toda la OSI Uribe por 5,2 millones al año, de los que 3,8 se emplearían en el hospital. Las centrales se movilizarán desde el próximo martes

Osakidetza ha licitado ya el servicio de limpieza para los centros integrados en la OSI Uribe, un contrato con una duración de dos años y un valor estimado de 5,3 millones por cada ejercicio. El anuncio, que fue publicado el pasado día 8 de febrero, incluye en el montante total los más de 3,8 millones (sin IVA) que se destinarán al servicio propio del hospital de Urduliz, cuya segunda fase de apertura está prevista para las próximas semanas. El procedimiento de adjudicación se mantiene abierto, en plazo de presentación de ofertas, y cuenta con diferentes criterios de valoración. Las empresas interesadas podrán presentar sus propuestas hasta el 21 de marzo a las 13.00 horas. El anuncio ha indignado a los sindicatos, que ya el año pasado se movilizaron por la intención del organismo de «privatizar» éste y otros servicios.

El consejero Jon Darpón explicó entonces que el hospital seguiría siendo «al 100% público» y que solo se externalizarían servicios no sanitarios, al igual que sucede en otros hospitales de la red. Pero SATSE, ELA, LAB, CCOO, UGT y ESK ya anunciaron que reanudarían las movilizaciones en Osakidetza para obligar a la dirección a modificar su «apuesta estratégica por la privatización». Las protestas comenzarán, precisamente, el día 21 en forma de concentraciones frente a las tres delegaciones de Sanidad. Según los sindicatos, también se privatizarán los servicios de lencería y cocina de Urduliz y el de lavandería del hospital de Leza y también se pretende externalizar el servicio informático, además de la rehabilitación en el nuevo centro sanitario de Eibar.

Las centrales cifraron en más de 350 millones anuales el gasto directo que supone para Osakidetza su «apuesta por la externalización», cuando, en su opinión, la gestión directa de las prestaciones redunda en una mayor calidad en su prestación y en un ahorro económico.

Según sus datos, sólo la privatización del servicio de limpieza supone un sobrecoste de 5.000 euros por cada persona subcontratada. La central ESK lamentó ayer que se «avance en el proceso de privatización de servicios básicos como cocina, lencería, mantenimiento o limpieza con la falsa idea de que las tareas que realiza el personal no sanitario son intrascendentes. Justo cuando todos los estudios afirman su importancia en la calidad, mejora y eficacia de los tratamientos, o incluso en la incidencia de la limpieza en la salubridad de los centros. Razones de peso para que estos puestos de trabajo se realicen con personal de Osakidetza», denunció.

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