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Investigan si la muerte en Erandio de dos bueyes de competición fue por dopaje

Lugar donde murieron los animales, acordonado por la Ertzaintza hasta que se los llevaron.
Lugar donde murieron los animales, acordonado por la Ertzaintza hasta que se los llevaron. / Luis Calabor
  • Los animales fallecieron la tarde del sábado y la Ertzaintza acordonó la zona hasta que la Diputación los retiró para practicarles la necropsia

En Erandio Goikoa, la parte rural e histórica del municipio, hay una gran afición por las pruebas de bueyes, y las exhibiciones de su brío y fuerza en el arrastre de piedra no faltan en ningún festejo. Los ganaderos tienen en la localidad una gran plaza en la que se les aplaude y admira. El pasado jueves arrancaron las fiestas de Andra Mari, que cada año concluyen con una prueba o un desafío entre yunques como plato fuerte. Pero el sábado, el día que terminaban, dos de los bueyes murieron por causas que investiga el área de Ganadería de la Diputación.

Ante la posibilidad de que pudieran haber inoculado a los animales alguna sustancia para que maximizaran su rendimiento y ésta les hubiera conducido a una muerte prematura, la Ertzaintza acordonó la zona y alertó a efectivos del Departamento foral de Ganadería para que retirasen las reses y realizaran los oportunos análisis. La prueba, que se disputaba a las 18.00 horas del sábado, disponía de la autorización pertinente y estaba controlada por el correspondiente juez, perteneciente a la Federación Vizcaína de Deporte Rural. Una vez los efectivos forales se llevaron los animales, les efectuaron una necropsia y remitieron las pruebas al laboratorio. Los análisis serán los que certifiquen el motivo de la muerte simultánea de las reses.

Fuentes del área de Agricultura explicaron que el uso de sustancias que alteren el comportamiento natural o mejoren el rendimiento físico de los animales participantes en espectáculos y pruebas deportivas está considerado como falta muy grave por la Ley 6/93 de Protección de los Animales, y que se pena con multas que van desde 1.500 hasta 15.000 euros por ejemplar. También acarrean su expulsión de la competición durante seis meses. «En este y en todos los casos, si se confirmase la presencia de alguna sustancia en los restos, se iniciaría el correspondiente expediente sancionador contra el titular», aseguró un portavoz oficial. La Diputación tiene en el bienestar de los animales que participan en estas pruebas un caballo de batalla desde hace varios años. Realiza pruebas 'anti-doping' desde 1997, si bien en 2006 dio un paso hacia adelante al aprobar una nueva normativa.

De fenilbutazona a cafeína

La presencia obligatoria de un veterinario en todas las pruebas, cuyo cometido es garantizar el cumplimiento de la Ley de Protección de Animales, y la custodia de los 'competidores' en las horas previas constituían las novedades más destacadas. Ese mismo año, el producto localizado en los cuatro casos de dopaje de bueyes que se detectaron fue la fenilbutazona, empleada para enmascarar y aliviar lesiones y cojeras, aunque en otros casos se utilizó el producto anterior junto con el antiinflamatorio Flunixin y estimulantes como la cafeína-pentoxifilina. El área realiza unos cuarenta controles anuales. El año pasado, resultaron positivos cinco y en lo que va de temporada se han detectado otros dos, también con bueyes. Los responsables vizcaínos de Idi-probak no quisieron realizar declaraciones sobre el caso.

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