El jurado popular declara culpable de asesinato con alevosía al acusado del crimen de La Peña

El acusado, durante una sesión del juicio./MANU CECILIO
El acusado, durante una sesión del juicio. / MANU CECILIO

Considera probado por unanimidad que mató a su mujer de forma premeditada y le atribuye los agravantes de parentesco y género

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

El jurado popular dictaminó ayer que Jorge Mateos, acusado de haber matado a su exmujer y madre de dos niños, Leyre Rodríguez, de 34 años es culpable de asesinato con alevosía, con los agravantes de parentesco y género, como mantenían las cuatro acusaciones. El veredicto, alcanzado por unanimidad, niega al acusado todos los atenunates que había solicitado su defensa.

Las cuatro acusaciones y la defensa realizaron su alegato final el pasado jueves. La fiscal pidió al tribunal popular un veredicto de culpabilidad con la «convicción» de que el acusado «mató a Leyre Rodríguez a sangre fría, de acuerdo a su personalidad manipuladora», por lo que considera que no debe «dejarse la pena en un mínimo». La representante del Ministerio público dijo que «la víctima no pudo defenderse» porque recibió «un ataque súbito e inesperado».

Según su tesis, Jorge Mateos se presentó en la vivienda de su exmujer, en el barrio de Ollargan, en Arrigorriaga, sobre las nueve y media de la noche de aquel 7 de agosto de 2015 «con la intención de matarla» porque «no aceptaba la ruptura» y perdía «el control y la dominación que ejercía sobre ella». Cuando le abrió la puerta, le tapó la boca para impedir que gritara. Después, la llevó al baño, donde sujetándole la cabeza la golpeó contra el escalón de la bañera provocándole las heridas que presentaba en el cuero cabelludo y que «no se explican con una caída». Aprovechándose de su «desvalimiento» –Leyre quedó inconsciente–, la metió en el maletero de su coche y, según la reconstrucción del accidente que realizó la Ertzaintza, «la llevó a un lugar cerca del caserío donde vivía su madre para simular un atropello, de forma lenta y deliberada».

La defensa retiró las atenuantes de «trastorno mental» debido al la contundente informe psiquiátrico. Pero la fiscal también rechazó la otras cuatro circunstancias que plantea la defensa por entender que «la premeditación excluye la obcecación» y que «tampoco ha habido colaboración, ya que su declaración fue sesgada y parcial, diciendo sólo lo que le beneficia». Además, no aprecia dilaciones indebidas, ya que «el procedimiento no ha estado parado» y algunos retrasos pueden achacarse al acusado.

«Una mentira tras otra»

La abogada de la acusación particular, que representa a la familia de la víctima afirmó que en el juicio se han presentado «pruebas definitivas, objetivas y abrumadoras» y que «el resarcimiento de la muerte de una madre no tiene precio». En su opinión, Mateos «planificó de forma detallada y con mucho tiempo cada paso y eligió el momento, la primera semana de agosto, cuando sabía que Leyre estaba sola, sin los niños, y que su madre se había ido de vacaciones a Galicia». «El arrebato no puede durar cuatro horas», zanjó.

Para la acción popular, que ejerce la asociación feminista Clara Campoamor, «la motivación del asesinato de Leyre está relacionada con su condición de mujer. El dinero se gastaba en lo que él quería y conocía la nueva relación que estaba empezando». La abogada del Estado opina que su relato ha sido «una mentira tras otra» y recordó que el ingreso de 26.000 euros en el juzgado para reparar el daño se produjo el pasado febrero, sólo dos meses antes del juicio, «como única manera de reducir la condena».

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