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Los disturbios en Turín y Milán empañan la huelga contra las reformas de Renzi

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Protesta en Milán. / Foto: Afp | Vídeo: Atlas

  • Los sindicatos cifran en el 70% el seguimiento de las movilizaciones, convocadas contra las reformas laborales propuestas por el primer ministro italiano

La huelga general convocada por los dos principales sindicatos de Italia contra las reformas laborales propuestas por el primer ministro, Matteo Renzi, está teniendo un seguimiento del 70%, de acuerdo con los convocantes. El paro es el primero desde que el primer ministro tomó las riendas del país en febrero.

El CGIL y el UIL han convocado manifestaciones en 54 ciudades, incluida Roma, donde los sindicatos aseguran haber reunido a unos 40.000 manifestantes y donde la marcha ha transcurrido sin incidentes. No ha ocurrido lo mismo en Turín y Milán, donde se han registrado algunos altercados entre grupos de manifestantes y las fuerzas del orden.

En el caso de Turín, según informa la agencia ADN Kronos, se habrían producido al menos ocho arrestos y dos agentes habrían sufrido contusiones. En Milán, los altercados los han protagonizado un grupo de estudiantes que no participaban en la marcha sindical y que han lanzado diversos objetos contra la Policía.

La huelga general, la primera a la que se enfrenta Renzi desde que llegó al cargo, ha sido convocada contra los planes del primer ministro de reformar la legislación laboral y hacer más fácil a las empresas despedir a trabajadores. Renzi, que se enfrenta a la resistencia de sindicatos y de algunos miembros de su formación, el Partido Democrático, ha prometido que seguirá impulsando las reformas en una Italia cuya economía se dirige al tercer año consecutivo de contracción.

'Ley de Empleos'

El principal blanco de la huelga es la 'Ley de Empleos' impulsada, que apunta a flexibilizar las restricciones para despedir empleados cuando las empresas atraviesen un mal período y debilita el derecho a protestar contra exoneraciones que no se ajusten a la ley.

Con el desempleo en niveles récord y tasas de desocupación juvenil superiores a un 40%, los sindicatos afirman que el peso de las reformas y recortes de gastos está siendo depositado injustamente en los trabajadores, por lo que no podrán contribuir a reactivar el crecimiento.

Postura de los sindicatos

"El Gobierno tiene que cambiar sus políticas sobre empleo", ha defendido Susanna Camusso, secretaria general del mayor sindicato de Italia, CGIL. "La emergencia que tiene este país se llama trabajo, hacen falta políticas para que haya empleo pero no puede ser un empleo cualquiera, sin derechos y sin profesionalidad", ha defendido.

Camusso ha instado al Gobierno a dialogar con los sindicados y ha dejado claro que estos no se detendrán. El otro gran sindicato de Italia, CISL, también ha criticado la gestión de la reforma laboral por parte del Gobierno, pero no ha participado en la huelga de hoy. "Lamentados que no esté la CISL, esperamos que cambie de idea", ha afirmado al respecto Camusso.

Por su parte, el líder del UIL, Carmelo Barbagallo, ha defendido en la marcha de Roma que "hoy paramos Italia para hacerla partir de nuevo en la dirección correcta". "Queremos parar la caída", ha asegurado, defendiendo que "todavía hay márgenes para remediarlo". En este sentido, ha considerado que "si se metiera mano a los 150.000 millones de evasión fiscal, los 27.000 millones del coste de la política y a la reforma fiscal, se podría relanzar la economía".

En declaraciones desde Turquía el jueves por la noche, Renzi dijo que respetaba el derecho a huelga de los sindicatos, pero dejó claro que no harán descarrilar su impulso reformista.