El Correo

Expertos de la OMS investigan la muerte de niños sirios por vacunas en mal estado

Unos niños sirios refugiados juegan entre los escombros de una casa
Unos niños sirios refugiados juegan entre los escombros de una casa / Efe
  • Además hay unos cincuenta menores que tuvieron que ser ingresados en centros hospitalarios después de ser vacunados

Un equipo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha comenzado una investigación sobre los casos de quince menores sirios que supuestamente fallecieron esta semana tras ser vacunados contra el sarampión.

Una portavoz de la OMS, Rana Sidani, ha dicho por teléfono que los tres expertos que integran el equipo trabajan desde Gaziantep (Turquía), desde donde están coordinando y asesorando a la Dirección de Sanidad opositora de la provincia siria de Idleb, donde se registraron los casos.

Además de los quince menores muertos, hay unos cincuenta niños que tuvieron que ser ingresados en centros hospitalarios después de ser vacunados.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los casos se dieron en las zonas de Yeryenaz, Sinyar, Sheij Barka, Um Muilat, Seraa y Telmens, todas ellas en áreas rurales de Idleb, en manos de los insurgentes, debido al mal almacenamiento de las vacunas.

Sidani subrayó que, entre otras labores, los expertos ofrecerán asistencia para hacer las pruebas de laboratorio para averiguar los motivos del fallecimiento de los menores.

La portavoz confirmó que las autoridades rebeldes han suspendido la campaña de vacunación para evitar nuevos casos.

Aun así, "es muy importante que se vuelva a reanudar la campaña porque el sarampión es una de las principales causas de muerte entre los niños en Siria ", reflexionó.

En una rueda de prensa, el primer ministro del Gobierno interino opositor sirio, Ahmad Toma, afirmó que durante las primeras pesquisas se ha detectado en las vacunas altas dosis de un relajante muscular empleado para la anestesia, denominado atracurio, en vez del disolvente habitual, según la página web del Ejecutivo.

Un informe elaborado por las autoridades opositoras destaca que la dosis de atracurio normalmente empleada para la anestesia es de 0,5 miligramos por cada kilo que pesa el paciente.

Sin embargo, en las dosis de vacuna administradas a cada menor afectado se encontraron 5 miligramos de esa sustancia, una cantidad suficiente para desencadenar la parálisis total, e incluso la muerte si el sujeto es de bajo peso, como es el caso de los niños.

Toma no descartó que este hecho pueda deberse a un error humano y agregó que están tratando de establecer si hay responsabilidad criminal.

El ministro de Sanidad del Gabinete opositor, Adnan Hazuri, ha presentado su dimisión.