Dos trabajadores de 32 y 33 años fallecen intoxicados en una furgoneta en Loiu

La Ertzaintza, en el lugar del suceso. / Luis Calabor

Se introdujeron en el vehículo para comer y resguardarse de la lluvia y perdieron la vida al inhalar el dióxido de carbono del motor de gasolina de un generador

EVA MOLANO

La desgracia volvió este jueves a cebarse con Bizkaia apenas nueve horas después de que dos vizcaínos perdieran la vida en un trágico accidente en un punto negro de la N-240 a la altura de Galdakao. Sobre las 15.00 horas, A.P. y L.D.A, dos operarios de 32 y 33 años de origen rumano, murieron intoxicados en el interior de la furgoneta de la empresa para la que trabajaban. La habían aparcado en el barrio de Elotxelerri de Loiu, a pocos metros de la zanja que acaban de comenzar a excavar junto a la BI-737 y de la rotonda en dirección a Derio, en el kilómetro 18 de esta carretera foral que une la localidad con Sondika. Se trata de una zona industrial en la que apenas existen viviendas. Un gran número de empresas con solera flanquean la vía, que toma el nombre de la Avenida Txorierri. Allí, los jóvenes cavaban en el arcén en un tramo que carece de acera antes de la glorieta, porque iban a introducirse conducciones de fibra óptica que ya habían sido instaladas en una gran parte de esta travesía.

La lluvia comenzó a castigarles con fuerza, por lo que, muy mojados, optaron por introducirse en el interior de la furgoneta, propiedad de la firma Excavaciones Ibardergi, situada en Gernika. Los jóvenes optaron por quitarse algo de ropa y tender algunas prendas. Almorzaron, se quedaron dormidos y jamás despertaron.

Herramienta de riesgo

Los operarios habían situado el generador en la parte trasera del vehículo, algo que se antoja extraño para los trabajadores bregados en el sector de la construcción, quienes por lo general saben que los gases producidos por la combustión de la gasolina para generar la corriente entrañan un gran riesgo. Estos dispositivos son de uso frecuente en las obras al raso, a menudo la única alternativa para alimentar taladros, rotaflex, picadoras y otros utensilios, pero letales en lugares cerrados. Al igual que el motor de un vehículo, producen la energía a través de la combustión de gasolina. El proceso produce dióxido de carbono, que sale por un pequeña conducción, y genera una pequeña fuente de calor. Pese al molesto ruido que este tipo de dispositivos emiten cuando están conectados, inhalar los gases que emanaban del generador eléctrico les produjo somnolencia y después, la muerte. Una alta exposición a este gas hace que el deceso se produzca en cuestión de minutos. La causa suele ser la asfixia, debido a que el CO2 evita que la sangre transporte el oxígeno al torrente sanguíneo.

Al detalle

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trabajadores han fallecido en Bizkaia en accidentes laborales en lo que va de año. Una cifra especialmente elevada si se tiene en cuenta que el número de víctimas ascendió a veinte a lo largo de todo 2017.
Tres causas principales
Los accidentes ocurridos durante el año pasado se dividen principalmente en tres grupos, explican desde ELA: atrapamientos en máquinas, atropellos a operarios que se encargaban del mantenimiento de las carreteras y caídas desde altura.
Más accidentes con baja
Durante 2017, murieron en Euskadi 32 empleados (25 en sus puestos y 7 ‘in itinere’, es decir, mientras se desplazaba al trabajo). Los accidentes laborales que requirieron baja el año pasado en la comunidad autónoma ascendieron a 33.564, 1.962 más que en 2016, lo que supone un aumento del 5,8%.
Falta de protocolos
El responsable de Seguridad Laboral de ELA, Pello Igeregi, recuerda las estadísticas de Osalan donde se indica que la mitad de los accidentes laborales ocurren durante los dos primeros meses de contrato. «La precariedad, los ritmos de trabajo, la falta de prevención... se está fomentando la competitividad de las empresas frente a la seguridad de los empleados». El sindicato pide a Osalan y a la Inspección de Trabajo que sancionen a las empresas que no cumplen con la legislación laboral y no tienen protocolos preventivos. «Son muchas», alertan.

A las tres y media de la tarde, el cuñado de una de las víctimas, también de origen rumano, alertó a los servicios de emergencia de que les había encontrado inmóviles y de que no reaccionaban. Las asistencias médicas que se desplazaron al lugar solo pudieron confirmar la muerte de los trabajadores. Según explicaron fuentes de la investigación, pronto se determinó que habían fallecido de forma accidental. Aunque la Unidad de Investigación de la Ertzaintza se trasladó hasta la zona, los agentes comprobaron que no existían indicios de criminalidad.

Al tratarse de un posible accidente laboral, el Instituto vasco de Salud y Seguridad Laborales-Osalan decidió abrir una investigación. Técnicas de este organismo y de la Inspección de Trabajo de Bizkaia acudieron al lugar y comenzaron a realizar interrogatorios y a tomar datos tras el levantamiento de los cadáveres, sobre las 18.30 horas. Los cuerpos permanecieron hasta entonces a cubierto por una pequeña carpa que habilitó la Ertzaintza junto a la furgoneta y fueron trasladados por la Funeraria Bilbaína al Instituto Vasco de Medicina Legal.

Al lugar también acudió el que fue identificado como el «jefe» de los trabajadores. Una vez la Policía recogió algunas pruebas, el encargado, también joven y visiblemente afectado, recogió el cableado del generador, que aún permanecía por el suelo. Los responsables de la firma aseguraron a los agentes que ya habían advertido a los empleados de la peligrosidad de introducir el generador dentro de la furgoneta.

«Cadena de subcontrataciones»

CC OO de Euskadi ha denunciado que los dos trabajadores que fallecieron son «víctimas de una cadena de subcontratación donde intervenían hasta cuatro empresas». En un comunicado, el sindicato ha lamentado el accidente laboral y ha indicado que la empresa Excavaciones Ibardegi SL a la que pertenecían «se encontraba subcontratada a Amintel SL, que a su vez había sido subcontratada por la contratista principal ZTE, a quien a empresa Euskaltel había encargado la obra». Los trabajadores fallecidos estaban trabajando en la colocación de baldosas tras la reposición del cableado.

Asimismo, la central ha anunciado que realizará una concentración el próximo lunes, a las 11.30 horas, en el lugar del accidente, en Txorierri Etorbidea número 15, al lado de la rotonda de entrada al polígono industrial Ugaldeguren 1.

El sindicato pretende, con ello, trasladar su solidaridad a los familiares y compañeros de los fallecidos y «denunciar la subcontratación abusiva que se está dando en el sector de la construcción» que «imposibilita que se dé la adecuada coordinación entre empresas principales y subcontratas».

CC OO ha realizado también un llamamiento a todas las centrales sindicales para que «la respuesta sindical ante este y futuros accidentes de trabajo sea unitaria».

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