El Gobierno vasco da de baja 120 pisos turísticos ilegales en Bilbao

Una pareja se instala en un piso turístico en Bilbao./IÑAKI ANDRÉS
Una pareja se instala en un piso turístico en Bilbao. / IÑAKI ANDRÉS

La viceconsejería ultima la aprobación de un decreto que deja en manos de la comunidad de vecinos la aprobación por unanimidad de impedir la instalación de esta actividad

JOSÉ DOMÍNGUEZ

La aprobación en septiembre de un protocolo de colaboración entre el Gobierno vasco y los ayuntamientos para frenar la proliferación de pisos turísticos empieza a surtir efecto. El consejero de Turismo, Alfredo Retorrillo, ha confirmado en rueda de prensa que su departamento ha dado ya de baja a 120 viviendas que en Bilbao desarrollaban esta actividad de forma irregular. Un control que, a su juicio se multiplicará a partir de marzo, cuando entre en vigor el decreto que regulará tanto esta nueva fórmula de alojamiento vacacional como los derechos que protegen a los vecinos del edificio y a propios usuarios.

En Bilbao hay en la actualidad 250 viviendas registradas para un uso turistico que, según la directora del área, Maider Etxebarria, cumplirían con las normativas urbanísticas que fija el Ayuntamiento. La responsable ha destacado que esta institución local ha sido la que más «celeridad ha imprimido a la hora de enviarnos los informes de cumplimiento», lo que ha permitido detectar los 120 pisos irregulares y retirarlos del registro. Etxebarria ha destacado que un fraude similar se ha registrado en San Sebastian, donde son 1.200 los inmuebles que siguen operando con el visto bueno del Gobierno vasco. En Vitoria los pisos legales son 51 y solo se han detectado «tres o cuatro que incumplían la normativa local».

Respecto al nuevo decreto de los pisos turísticos, Retortillo ha señalado los elementos claves de la futura regulación. La primera es que las propias comunidades pueden prohibir esta actividad en todo el bloque dentro de sus estatutos. Eso sí, deben hacerlo por unanimidad e inscribir el cambio en el registro de la Propiedad, lo que reduce su efectividad a portales en los que todavía no se haya puesto en marcha una vivienda turística ya regularizada.

Los titulares de estos pisos deberán colocar un distintivo identificador de su actividad en el exterior del edificio

Otra gran novedad del decreto es que obligará a los titulares de estos pisos turísticos a colocar un distintivo identificador de su actividad en el exterior del edificio «de modo que tanto vecinos como usuarios tengan claro que esa actividad cumple con todas las garantías». Además, el propietario debe incluir su numero de registro en todos sus documentos y promociones, incluidos los anuncios en plataformas de internet como Airbnb.

El decreto también fija las condiciones de uso de las viviendas y habitaciones turísticas. Así, fija unas condiciones de confort y que el piso garantice un mínimo de 15 metros cuadrados por persona en el caso de que sean tres o más los ocupantes. Respecto a las habitaciones, otra novedad es que se exige que para poder ofertarlas es obligatorio que el dueño de la casa resida efectivamente en la misma y que incluido él, nunca pueda haber mas de 12 personas inscritas. Otra obligación del propietario es informar a la Ertzaintza sobre sus clientes.

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