El Correo

La imagen femenina del poder

Christine Lagarde es la directora gerente del FMI.
Christine Lagarde es la directora gerente del FMI. / Cordón Press
  • Dirigen los destinos de países, de bancos, de multinacionales o son ejecutivas que marcan la diferencia. Su físico y lo que lo envuelve ha de convertirse, necesariamente, en la metáfora del control

La relación de las mujeres con la moda no deja de ser analizada, psicoanalizada y deconstruida sin que exista una opinión única sobre el asunto. Vanidad, maniobra de distracción del sistema, herramienta de comunicación, de afirmación, armadura, impostura, historia de amor, adicción... Probablemente hay tantas relaciones con la moda como mujeres.

Imposible explicar el fenómeno desde una posición unívoca. Sí interesa más, por su trascendencia profesional, el uso que las mujeres con poder hacen de la indumentaria. En su caso, el vestir no solo deja entrever el fondo de armario espiritual de las poderosas (si militan en la feminidad, juegan a la seducción, prefieren ser 'uno más' o no les interesa lo que se ponen), un trocito de ese alma que tan celosamente guardan el marketing y la corrección política, sino que revela las particularidades de la norma social, lo que consideramos o no adecuado para vestir a una mujer con poder en el espacio público.

Dicen que vivimos una posmodernidad en la que todo vale. No es cierto. Al menos en cuanto al cuerpo femenino y lo que lo cubre. (Más información en MujerHoy.com)