Una flota de gánguiles trasladará desde esta semana la tierra del canal de Deusto para rellenar el Puerto

Una flota de gánguiles trasladará desde esta semana la tierra del canal de Deusto para rellenar el Puerto

La previsión municipal es que Zorrozaurre se convierta en una isla en otoño, un año después de reiniciar el tajo por 11,5 millones

EVA MOLANO

El futuro de Bilbao ya va tomando forma de isla, un reclamo que pueden permitirse muy pocas ciudades. El gigantesco tajo para abrir el canal de Deusto pisó el acelerador hace seis meses, cuando la nueva contratista retomó las tareas que la anterior empresa abandonó a «medias» –solo finalizó el puente de Frank Gehry y algunos trabajos de retirada de tierras–, lo que agravó el retraso que ya acumulaban. Otra empresa se ofreció a finalizar y acometer la parte más compleja por 11,5 millones: excavar la enorme lengua de terreno que se extiende entre el IMQ y la rotonda del Euskalduna a lo largo de casi 500 metros de longitud, con 75 de anchura y 10 de profundidad. Y crear los muelles en ambas márgenes sobre los que se levantarán paseos de ribera.

La nueva firma empezó a ejecutar en noviembre un tajo considerado «clave para el proyecto de Zorrozaurre» y de calado histórico. El proyecto se enfrenta ahora a una fase crucial que es también su ecuador. La apertura del canal de Deusto requiere retirar por tierra y mar, con camiones y dragas, los 360.000 metros cúbicos de terreno – contaminado en buen parte– que posibilitarán que el agua se abra camino bajo el puente de Frank Gehry y salvaguardar Zorrozaurre de inundaciones cuando se convierta en el barrio más joven de la villa.

Rellenos para la ampliación del Puerto de Bilbao

El grueso de los terrenos que conforman la pastilla, unos 270.000 metros cuadrados, comenzarán a ser transportados por la ría desde esta misma semana hasta el espigón portuario entre Zierbena y Santurtzi, donde serán utilizados como relleno para el Superpuerto. Durante al menos cinco meses, los gánguiles formarán parte del paisaje cotidiano de la ría.

El uso de barcazas permitirá dejar aparcado un buen número de camiones. Se evitarán 45.000 desplazamientos de vehículos pesados, muy molestos para el vecindario. De media, ocho gánguiles trabajarán en el canal cada jornada. Uno de ellos, de un llamativo color rojo, ya está atracado en los muelles, aunque el resto aún deben llegar al cargadero que se ha habilitado en la margen izquierda del canal.

Eso sí, los camiones llevan tiempo trabajando y parte de la tierra del istmo que une Zorrozaurre a Bilbao ya se ha vaciado parcialmente. Desde noviembre y hasta hace unas tres semanas, el escombro trasldado a vertederos autorizados superó las 17.000 toneladas. En total, serán 90.000 los metros cúbicos que será necesario desplazar por carretera. Son, precisamente, los más contaminados y el Puerto no los admite como relleno. Se corresponden, casi en su totalidad, con la «primera capa» de la la porción de tierra que hay que excavar, de unos tres metros de profundidad.

Depuradora

Para facilitar las tareas, la parcela se ha dividido en tres sectores: el más próximo a la rotonda de Euskalduna, por donde se comenzará a trabajar, el de la clínica del Igualatorio y el del puente. El edil de Obras y Servicios, Ricardo Barkala, ya anunció que «se actuará en paralelo y así se reducirán tiempos». A partir de esta semana, habrá momentos en los que los que camiones retirarán las capas superiores del terreno y también los barcos irán «mordiendo» tierra. Todo a la vez. La parcela que hay que retirar para que el agua fluya por debajo del puente de Frank Gehry se ha llenado de una especie de compuertas metálicas clavadas hasta a ocho metros de profundidad –llamadas tablaestacas– que se retirarán de forma paulatina para realizar el «vaciado» del terreno.

Además, ya se ha instalado una depuradora que «limpiará» este líquido, que después será devuelto al cauce, bajo la supervisión del Gobierno vasco. Barkala calcula que la península será una isla en otoño. Entonces, aún faltarán algunos remates en muelles y paseos. Será una fecha importante para la ciudad, que coincidirá con el 50 aniversario de la puesta en servicio del canal como una dársena portuaria y de la creación de la península de Zorrozaurre, cuya transformación en un barrio de vanguardia ya ha comenzado con derribos y la descontaminación de solares. En la futura isla, en la que se plasmará uno de los sueños arquitectónicos de la afamada Zaha Hadid, se levantarán 5.500 pisos, aunque se rehabilitarán pabellones de valor histórico y se asentarán equipamientos «que sirvan como polo de atracción del talento». «La obra va a buen ritmo», explicó Barkala, quien destacó cómo ya son perfectamente visibles los «esqueletos» de los paseos fluviales por donde pasearán los bilbaínos mientras los edificios del futuro Zorrozaurre van alzándose en la isla.

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