Una firma guipuzcoana levanta un hotel de 60 habitaciones en Almacenes Zubicaray

El hotel, emplazado en el número 13 de la calle Ribera, ha permanecido cerrado casi diez años. /FERNANDO GÓMEZ
El hotel, emplazado en el número 13 de la calle Ribera, ha permanecido cerrado casi diez años. / FERNANDO GÓMEZ

El establecimiento abrirá en octubre de 2018, las obras costarán tres millones de euros y un cocinero de renombre dirigirá su restaurante

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

A la segunda va la vencida. Tras un primer intento fallido por parte de la cadena High Tech, que se echó atrás después de gastar un millón de euros en la reforma interior de los antiguos Almacenes Zubicaray –aparte de los costes que tuvo que abonar al propietario del inmueble en concepto de indemnización–, una firma guipuzcoana retomará un proyecto que permanecía encallado desde 2010.

Biyou Hotels, compañía que gestiona una residencia de estudiantes en Londres, donde también explotó apartamentos turísticos, y un ‘hostel’ en SanSebastián, levantará un establecimiento de 60 habitaciones –seis de ellas suites– en el que fue santo y seña del comercio vizcaíno durante décadas.Las obras arrancaron en septiembre, tendrán una duración aproximada de un año y supondrán un desembolso de tres millones de euros. La inauguración está prevista para octubre de 2018.

EN SU CONTEXTO

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puestos de trabajo creará este hotel de 4 estrellas. El presidente de comerciantes del Casco Viejo, Unai Aizpuru, aplaudió ayer el impacto «económico y social» que supondrá para la zona. «Es una maravilla. Nos traerá muchos turistas que podrán comprar en nuestras tiendas».
Alto poder adquisitivo
Aizpuru destaca que tanto este local como el previsto en Laboral Kutxa se dirige a un público de «cierto nivel adquisitivo.Es básico para que el turismo sea sostenible y de convivencia grata con el entorno vecinal».
LA CLAVE
Emplazamientos. Los gestores buscaban desde hace tiempo un local en la zona para aprovechar el ‘boom’ del turismo

Tras cerrar sus puertas en 2008, los viejos almacenes estuvieron a punto de reconvertirse en hotel, pero la crisis abortó una ambiciosa actuación que pretendía recuperar para la ciudad uno de sus edificios más emblemáticos. Levantado en 1924, fue el primero de Bilbao que empleó hormigón para consolidar sus estructuras en una época en la que casi todos los inmuebles eran de madera. Los casi diez años que ha permanecido cerrado han pasado una gran factura, especialmente a su aspecto exterior. Con cierta periodicidad ha sufrido desprendimientos de parte de la fachada.

Cuatro estrellas

Los empresarios apostarán por una restauración integral y un diseño que aunará modernidad y tradición. Jorge Alba y Nerea Larrañaga, dos de los tres socios embarcados en esta iniciativa, buscarán «a todo tipo de públicos» en vez de centrarse en un perfil determinado. El nuevo local de la calle Ribera, que funcionará con categoría de cuatro estrellas, recoge las tendencias hoteleras «imperantes en el norte de Europa». Con aire cosmopolita, trabajará con una filosofía «aperturista» y se alejará de los estándares tradicionales al combinar el ocio con «el negocio de alojamiento». No se centrará, por tanto, únicamente en la captación de huéspedes, sino también en la «gente de paso» a la que dispensará una variada oferta de servicios. «Queremos clientes que no vengan solo a dormir, sino que lo vivan por dentro y entren a tomar una copa o a comer». La primera planta dispondrá de bar, mientras que el último piso contará con una espectacular terraza cerrada. Otro de sus fuertes será la actividad de un restaurante de «alta calidad», que se emplazará en los sótanos actuales.

De los fogones se encargará un chef «muy famoso y prestigioso», que practicará una cocina «tradicional a la par que informal». Los nuevos gestores, que explotarán el inmueble en régimen de alquiler, aunque se reservan una opción de compra, declinaron ayer dar pistas sobre el cocinero que dará lustre a una zona que vive un resurgir por el ‘boom’ del turismo y a la que habían echado el ojo hace mucho tiempo. «Nos lanzamos en cuanto nos llegó la oportunidad del edificio», reconoce Alba.

El Casco Viejo rescata su perfil hotelero

Solo los bilbaínos de mayor edad recuerdan el antiguo esplendor hotelero de ElArenal. Hubo una época en que los mejores establecimientos de la ciudad se emplazaban en el Casco Viejo. Hicieron historia locales señeros, como Torrontegui, Almirante, Inglés y Arana. Salvo este último, todos los demás desaparecieron. Sin embargo, favorecida por la llegada masiva de turistas, la zona antigua vuelve a rescatar su perfil hotelero. Fattal Hotels, la mayor compañía del sector de Israel, gestionará el local de cinco estrellas que echará a andar en la antigua sede de Laboral Kutxa.

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