Una exhibición militar en Biarritz obliga a desviar un vuelo a Loiu

Varios aviones de la Patrouille de France hacen la espiga durante el evento del sábado./JMAnatol
Varios aviones de la Patrouille de France hacen la espiga durante el evento del sábado. / JMAnatol

El aparato, en el que viajaban 100 personas, se vio sorprendido por el adelanto del evento y estuvo 35 minutos sobrevolando Navarra antes de acabar en Bilbao

Josu García
JOSU GARCÍA

Hay muchos motivos que pueden obligar a un avión a desviarse a un aeropuerto alternativo, lo que fuerza siempre a sus pasajeros a un tortuoso desplazamiento por carretera al que inicialmente su destino. Viento, la indisposición de un ocupante, tormentas, problemas de seguridad, una amenaza de bomba... Sin embargo, lo sucedido el pasado sábado a un centenar de viajeros que se dirigían a San Sebastián desde Barcelona es un episodio que no tiene precedentes, al menos cercanos en el tiempo.

El vuelo VY2488 de Vueling no tuvo más remedio que aterrizar en el aeropuerto de Bilbao por el adelanto en el horario de una exhibición militar que se iba a desarrollar en territorio francés. El aparato, un 'Airbus 319', acabó en 'La Paloma' después de un cúmulo de despropósitos de difícil explicación para los enfadados pasajeros. Al final, sus ocupantes tuvieron que desplazarse en autobús hasta Hondarribia para llegar a casa. El mismo camino, pero en sentido contrario, hicieron también los clientes que tenían previsto abordar esa misma aeronave, una vez que aterrizase en el aeródromo guipuzcoano, con la intención de dar el salto de vuelta a Barcelona.

Espacio aéreo cerrado

Todo comenzó cuando el aparato ya estaba en el aire. El vuelo VY2488 había partido de la capital catalana con absoluta puntualidad (despegó a las 16.40 horas, como estaba estipulado). Nada hacía presagiar lo que sucedió poco después. Unos minutos antes de sobrevolar Pamplona, el comandante fue informado por radio de que no podría aterrizar en San Sebastián, ya que había una exhibición aérea de la Patrouille de France (el equivalente en el país galo a la Patrulla Águila) a punto de ponerse en marcha y se había cerrado el espacio aéreo en la zona limítrofe con España por razones de seguridad. El aparato tenía que entrar en el país vecino para poder encarar la pista 22 de Hondarribia, como marca el protocolo, así que las cosas se ponían poco menos que imposibles.

El aparato tenía que entrar en el espacio aéreo galo para poder enfilar la pista 22 de Hondarribia

El piloto sabía que el evento acrobático iba a tener lugar entre San Juan de Luz y Biarritz, pero en su plan de vuelo figuraba que la demostración castrense (también se incluía un rescate en el mar y la intervención de varios paracaidistas) empezaría a las 18.30 horas. Sin embargo, por razones meteorológicas, la puesta en escena se había adelantado 60 minutos. Hasta aclarar la situación, el 'Airbus 319' estuvo dando vueltas (35 minutos) por el cielo de Navarra. Finalmente, el comandante no tuvo más remedio que buscar refugio en Loiu para desesperación de los pasajeros.

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