El 'Everest' en bici para luchar contra el cáncer infantil

Héctor junto a su hija Maricruz, que tiene 15 años./
Héctor junto a su hija Maricruz, que tiene 15 años.

Un joven de Barakaldo va a salvar un desnivel de 8.800 metros subiendo doce veces un puerto de Alicante. El objetivo: recaudar fondos y «hacer feliz» a su hija, enferma desde hace dos años

Bruno Vergara
BRUNO VERGARABilbao

¿Subir en bici el Everest? Sí, es imposible. Pero los amantes del ciclismo tienen alternativa: el ‘Everesting’, que consiste en ascender 8.800 metros de desnivel, es decir, lo equivalente a la montaña más alta del mundo. Para que uno se haga una idea del esfuerzo, más de 12 veces el Pagasarri desde el nivel del mar. Es el reto que se ha propuesto para el 23 de diciembre Héctor Gónzalez, un joven de Barakaldo. La cita, en Tudons (Alicante); el objetivo; recaudar fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer y concretamente para la lucha contra el cáncer infantil.

Para participar en la causa de Héctor

La web:
http://www.miretocontraelcancer.aecc.es/node/485

Héctor ha bautizado a su hazaña 'Reto Maricruz', que es el nombre de la hija de su mujer. La niña tiene 15 años, y desde hace dos sufre una enfermedad sanguínea que le deja con las defensas muy bajas. Por si fuera poco, le han diagnosticado linfoma, unos tumores malignos en los ganglios linfáticos. «Todavía no sabemos si le darán quimioterapia», relata este baracaldés treintañero, y explica el día a día de la adolescente: «Casi no sale de casa, ya que puede ponerse mala muy fácilmente». Maricruz llegó de Paraguay con su madre cuando tenía 13 años y desde entonces lo suyo ha sido una incansable lucha contra la enfermedad: «Tiene mucha vitalidad, pero se harta de estar en los hospitales».

Héctor dice que quiere hacer algo «por hacerla feliz» y a este trotamundos se le ha ocurrido este exigente reto en bici. Trotamundos, sí, porque aunque nació en Barakaldo, con 4 años se marchó a Sevilla porque allí destinaron por trabajo a sus padres. Estuvo hasta los 12 en Andalucía y los siguientes cinco años los pasó en Almansa (Albacete). Después, ya encaminada su vocación ciclista, fichó por el Saunier Duval sub 23 y se trasladó a Cantabria. Se hizo profesional en 2008 con Saunier Duval-Scott, que más tarde cambiaría de nombre a Scott-American Beef y Fuji- Servetto, y sus dos últimos años los pasó en un equipo griego, el Heraklion.Murcia/KTM-Murcia.

Seis años sin pedalear

Desde 2011 hasta este verano no se había subido a la bici. Desvinculado totalmente del mundo de las dos ruedas, fueron su mujer y dos amigos los que le animaron a salir otra vez a la carretera. «Empecé con pequeñas salidas y un día me puse un reto», explica. Ascender 3.000 metros dando vueltas al castillo de La Mola, que se alza junto al Santuario de Santa María Magdalena, a unos cuatro kilómetros de Nolvelda (Alicante). Empleó unas cuatro horas.

Su reto causó tanto impacto que llegó a Taiwán nada menos, ya que el equipo Dare Viator le invitó a participar en octubre en la Taiwan Kom Challenge, una carrera en línea de 105 kilómetros en la que los últimos 60 son en subida, con rampas de hasta el 27%. «Empecé a entrenar algo más, aunque no superaba las 10 horas a la semana», comenta este joven, que hizo una buena actuación en una prueba en la que se impuso el profesional Vincenzo Nibali. «Salimos unos 600 corredores, y a falta de 30 kilómetros, cuando iba entre los diez primeros, comencé a flojear. Mis entrenamientos no daban para más. Pero me volvía sentir ciclista», afirma orgulloso. Terminó en el puesto 30.

Este buen golpe de pedal lo quería amortizar un poco más y se le ocurrió hacer algo grande, algo enorme. Así surgió el 'Reto Maricruz'. Héctor completará los 8.800 metros de desnivel tras subir doce veces el puerto de Tudons y recorrer 360 kilómetros. Espera completar la hazaña en unas 17 horas. El día elegido es el 23 de diciembre, «una fecha para que pueda venir más gente a hacerme compañía». Ya hay varios clubes y ciclistas que se apuntan a apoyarle. Dos jóvenes de Valencia se han sumado a la causa y esta iniciativa solidaria ha calado tanto que Roberto Muñoz, un chaval de Barcelona, hasta se ha ofrecido a donar su bicicleta para obtener fondos.

Con los apoyos garantizados, a Héctor le toca ahora entrenar duro, que así será el reto. Comenzará a rodar a las dos de la madrugada, y de noche se esperan temperaturas de -5ºC. Pero eso no le asusta, el verdadero reto de Héctor, dice, es «hacerla feliz».

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