La Ertzaintza vigila vuelos y hoteles para controlar a cientos de ultras rusos sin entrada

Fotografía del grupo ultra Gladiators Firm’96, una de las facciones más duras y peligrosas de la hinchada del Spartak./GLADIATORS FIRM
Fotografía del grupo ultra Gladiators Firm’96, una de las facciones más duras y peligrosas de la hinchada del Spartak. / GLADIATORS FIRM

Refuerza la seguridad hoy y mañana ante la llegada de mil hinchas más de los previstos del Spartak de Moscú

David S. Olabarri
DAVID S. OLABARRI

Hasta el pasado viernes, la Ertzaintza se movía en un escenario que contemplaba la llegada a Bilbao de entre 1.000 y 1.500 aficionados del Spartak de Moscú. No se esperaba tampoco que pudiesen aterrizar hinchas sin entrada para acceder a San Mamés. Estos datos se basaban en la experiencia de los encuentros de Europa League. Normalmente, el conjunto ruso -ni prácticamente ningún otro equipo- no suele utilizar todas las localidades que le corresponden por la normativa UEFA cuando juega fuera de casa. El número de billetes que un equipo debe ceder a otro se establece en relación al aforo del estadio. Y, en este caso, en el que el Athletic había enviado 2.500 entradas, las autoridades esperaban que se devolviesen por lo menos mil de ellas.

Estos datos provisionales llevaban ya a la Ertzaintza a observar con preocupación el partido de mañana. Desde el primer momento se asumió que el número total de visitantes podría variar de forma notable en los siguientes días. Pero, ya de entrada, la Policía vasca empezó a organizar un dispositivo de seguridad especial para adecuarse a los dos principales desafíos que presentaba el encuentro: el volumen previsto de gente y la presencia de hinchas de ultraderecha entre los aficionados moscovitas, que están abiertamente enfrentados con los sectores más radicales de la afición rojiblanca.

Estas previsiones, sin embargo, se han visto desbordadas en las últimas horas, lo que ha acentuado aún más la definición de alto riesgo que ya presentaba el partido. A escasas 48 horas de que el balón empiece a rodar, el conjunto moscovita no ha devuelto ninguna de las 2.500 localidades que le correspondían. Lo que hace pensar que, a partir de hoy, llegarán a Bilbao más del doble de los 1.185 aficionados que acompañaron al Olympique de Marsella -300 considerados de riesgo- en febrero de 2016, cuando se produjeron graves incidentes en el mismo centro de Bilbao. Pero, más allá de las dificultades que entraña controlar a un grupo tan numeroso, hay otra variable que preocupa aún más a los especialistas de la Policía autonómica, y que se centra en cómo atar en corto a los aficionados que llegarán a la villa sin entrada, tanto desde Rusia como desde otros puntos de España, sobre todo desde el Levante y el Sur. Algunas fuentes hablan de que podrían rondar los 500, pero lo cierto es que hasta el último momento no se sabrá con exactitud. Del mismo modo, las fuentes consultadas por EL CORREO insisten en que tampoco se puede concretar el porcentaje de aficionados radicales de la hinchada moscovita, que son los que suelen protagonizar los incidentes. En otros desplazamientos del Spartak -insisten los mismos medios- se ha cifrado en un 30% el número de hinchas violentos que viajaban con su equipo.

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«Provocaciones»

En estas circunstancias, la Ertzaintza está dispuesta a redoblar esfuerzos para tratar de garantizar la seguridad desde hoy mismo, cuando está previsto que llegue el grueso de la afición espartana. Como ya adelantó este diario el domingo, se está movilizando a los agentes que se encuentran de libranza tanto en la comisaría de Bilbao como en Brigada Móvil, los antidisturbios de la Policía vasca. Tras las últimas informaciones recibidas, se ha convocado a medio millar de agentes de la Ertzaintza -contra el Olympique se movilizaron menos de 200- y a un centenar de policías municipales, que contarán también con el apoyo de unos 200 miembros de la seguridad privada del Athletic y con tres miembros de la policía de Moscú que viajarán con la expedición.

Al margen de la vigilancia en la explanada de San Mamés y en los accesos al campo -los cacheos serán «especialmente» rigurosos-, la Ertzaintza se ha volcado en el control de los vuelos y los establecimientos hoteleros para tratar de identificar a todos los hinchas rusos que lleguen a Euskadi, sobre todo después de los incidentes protagonizados en Vitoria «por tres aficionados» en las últimas horas. En este contexto, el viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga, reclamó ayer a los bilbaínos que «actúen con calma y que no entren a las provocaciones» que puedan recibir de los seguidores rusos.

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