La Ertzaintza busca al hombre que sacó un arma en un bar de Bilbao

La Patrulla de Prevención y Respuesta Inmediata, a la que también se conoce como los PRI o los 'bizkor', esta mañana en la calle Heros. / Luis Calabor

El individuo, que se encaró con tres clientes, cumplió una condena por violación en 2006

SERGIO GARCÍABilbao

Agentes de la Ertzaintza desplegaron durante la mañana de ayer un fuerte dispositivo policial para localizar a un hombre que irrumpió a primera hora en el bar ‘Stand by’, en la bilbaína calle Heros, y que, tras mantener una discusión sin motivo aparente con tres clientes que estaban sentados a la barra, esgrimió lo que parecía un arma, apretando el gatillo -«dos veces», según testigos- sin que nadie resultara herido y dándose después a la fuga. La búsqueda del individuo prosiguió a lo largo del día y los agentes acordonaron la calle por la mañana y de nuevo a la tarde ante la sospecha de que se hallara en los alrededores.

Según los vecinos de la zona y fuentes próximas a la investigación, el huido es A.B.F., un varón de 32 años con un largo historial de antecedentes delictivos. Al parecer, cumplió condena por violación después de que un juez le declarase culpable de la agresión sexual perpetrada contra una joven de 29 años en los ascensores de Solokoetxe en marzo de 2006. Se da la circunstancia de que el individuo, también arrestado por robo y lesiones, se escapó de los juzgados después de que el magistrado dictase contra él prisión provisional. Localizado finalmente por la Ertzaintza, su periplo penitenciario le llevó por varias prisiones, habiendo salido en libertad de la cárcel palentina de Dueñas el pasado año.

La camarera le hizo frente

El episodio ocurrido ayer no pareció obedecer a ninguna razón particular. Así lo comentaban a este periódico empleados del bar que se encontraban en el lugar cuando se desencadenaron los hechos. Según su relato, A.B.F. se habría encarado con tres jóvenes que estaban en la barra. «Venía de gaupasa, pidió su cafecito y se puso a hablar por teléfono. Le conozco de otras veces y cuando vi cómo se dirigía a los chavales ya me olí que iba a haber problemas», comentaba ayer una de las camareras, que llegó incluso a enfrentarse al tipo. Con ayuda de la cocinera, le invitó en un primer momento a salir a la calle y trató después de calmarle en el exterior.

«Me dijo que quería volver a entrar, que se había dejado 20 euros en la máquina tragaperras. Yo le respondí que no se preocupara, que el dinero le iba a esperar y el café, también», añadió la joven. «Pero no hubo manera. Cuando pasé detrás de la barra, él volvió a entrar, dijo que no tenía nada contra mí y retomó la discusión. Yo le dije que si faltaba al respeto a mis clientes, me lo faltaba a mí, y que no iba a consentirlo».

Fue entonces cuando, para sorpresa de todos los allí reunidos, el hombre empezó a rebuscar en su bolso y sacó lo que, aparentemente, era una pistola. «La pulsó dos veces, pero no sé decir si oí disparos o era un mechero». Acto seguido, el varón abandonó el local sin causar heridos y desapareció de la vista de todos.

El departamento vasco de Seguridad recibió aviso de lo ocurrido hacia las 08.50 horas. Según el comunicante, un hombre había entrado en el bar y había empezado a discutir con los camareros y los clientes, sin que hubieran trascendido los motivos. Las cámaras del establecimiento, situado a la altura del número 13 de la calle Heros, captaron al individuo esgrimiendo un arma, no se pudo saber si auténtica o simulada, causando una gran alarma entre los presentes.

Momentos después de conocerse el incidente, agentes del grupo de Prevención y Respuesta Inmediata, más conocidos como ‘bizkor’, se desplazaron hasta el lugar pertrechados con escudos y acordonaron la zona. La búsqueda del hombre se extendió por toda la ciudad a lo largo del día, en un operativo coordinado por la Ertzaintza pero en el que también participó la Policía Municipal.

A las 19.00 todavía no se había dado con el sospechoso. Fuentes próximas a la investigación afirmaron que este individuo residía con sus abuelos en la misma calle, cerca de donde sucedieron los hechos. De hecho, ya por la tarde una UVI móvil de Osakidetza se desplazó a la zona para atender a sus familiares.

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