Eneko Atxa se encargará de los fogones del restaurante del Palacio Euskalduna

Eneko Atxa, en la cocina del Azurmendi de Larrabetzu / MAITE BARTOLOMÉ

La Diputación anunciará el próximo martes al chef de Amorebieta, único poseedor de las tres estrellas Michelin en Bizkaia, como sustituto de Fernando Canales

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

La diputada de Euskera y Cultura y presidenta del consejo de administración del Euskalduna, Lorea Bilbao, hará público el próximo martes la designación de Eneko Atxa (Amorebieta, 1977) como nuevo responsable de los fogones del Palacio de Congresos y de la Música de Abandoibarra. El único poseedor de tres estrellas Michelin en Bizkaia tomará el relevo de Fernando Canales, que lleva 18 años como responsable gastronómico, después de ganar el concurso público al que concurrió también un colega de su generación y vecino de la misma localidad: Beñat Ormaetxea.

La institución foral ha invertido cinco meses en decantarse por el chef que se pondrá al frente de la cocina de uno de los principales referentes culturales y de ocio de la capital vizcaína. Canales, que cesará la actividad el próximo 31 de diciembre, anunció por sorpresa el pasado 3 de mayo que ponía fin a una etapa de su vida. Junto al director general del Palacio, Andoni Aldekoa, confirmó que abandonaba el restaurante Etxanobe porque necesitaba terminar su carrera «en lo más alto», al tiempo que anunciaba la apertura de dos nuevos locales en el centro de la villa. No se trató de una decisión, ni mucho menos, repentina. Confesó que llevaba meditándola desde hacía casi dos años.

Por eso, al no pillarle de sorpresa, el Euskalduna activó rápidamente la ‘operación relevo’. Ese mismo día Aldekoa aseguró que ya estaba trabajando en la elaboración del pliego de condiciones para sacar a concurso el nuevo restaurante, que abrirá sus puertas el próximo marzo. La reforma del comedor, con capacidad para 80 comensales, se llevará a cabo entre enero y febrero.

Las condiciones del Euskalduna fueron claras desde un principio: se lanzó a la búsqueda de un restaurador de «gran nivel» que practicase una cocina de autor respetuoso con las raíces locales y que, además, dispusiese de «un buen músculo económico». De hecho, una de las cláusulas del contrato obligaba al adjudicatario a pagar un canon anual de 200.00 euros.

Pese al fuerte montante, la resaca de la Aste Nagusia confirmó el tirón del local. Eneko Atxa, propietario, entre otros restaurantes, del Azurmendi de Larrabetzu, y Beñat Ormaetxea, que explota el Jauregibarria de Amorebieta, presentaron sus credenciales para alegría de una gerencia entusiasmada por recabar el interés de dos abanderados de una vanguardia de jóvenes profesionales que se han abierto al mundo sin renunciar a sus orígenes.

Carrera meteórica

Entre Atxa, que el pasado día 8 abrió el Toki On en la capital japonesa, y Ormaetxea, que en 2001 se alzó con el primer premio en el Campeonato de España de Alta Cocina de Autor para Jóvenes Chefs y que fusiona la cocina tradicional con la innovadora, ha optado finalmente por el primero, que protagoniza una carrera meteórica desde que en 2007 obtuvo la primera estrella Michelin. Cinco años después, colgó dos más a unos delantales que luce también en Londres. Atxa se convirtió el año pasado en uno de los embajadores vascos en la capital británica con la apertura del Eneko of One Aldwych, en el corazón de Covent Garden. Allí los clientes lo mismo tiran de anchoas en tempura que del talo tradicional, el marmitako de calamar o las patatas en salsa verde.

Con su inminente desembarco junto a la ría, Atxa amplía su negocio, pero se mantiene fiel a la filosofía de siempre. Interpreta la apertura de cada nuevo restaurante como «un paso más» en una carrera que le ligará al Euskalduna, como mínimo, durante los próximos seis años. A partir del sexto ejercicio, el contrato se renovará cada año, siempre y cuando haya un acuerdo entre ambas partes.

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