Emociones fuertes en la ota

Se anuncia una huelga indefinida

Emociones fuertes en la ota
Pablo Martínez Zarracina
PABLO MARTÍNEZ ZARRACINA

Trepidante. Magnético. Imprevisible. Piensen en los adjetivos que llenaban la pantalla en las promociones de las viejas películas. Y piensen a continuación en lo extraño que resulta que esas promesas de emoción se proyecten ahora en la superficie más gris que pueda imaginarse: la pantalla de los parquímetros de la ciudad. Con sus horarios y tarifas, con sus zonas verdes y azules, el mundo de la OTA no es lo que uno entendería como un mundo vertiginoso. Sería raro que Pérez-Reverte, tras desechar al himalayista, al desactivador de explosivos y al cazador furtivo de leones en la sabana de Zimbabue, eligiese a un ‘otero’ que patrulla la zona de Amézola para sustituir a su espía Falcó.

Y sin embargo al trabajador que revisa matrículas por Amézola igual le siguen, como a James Bond, investigadores camuflados, con sus cámaras y sus transmisores: «Papa, Tango, Roger, se mete a un bareto a ver el Tour. Repito: bareto. Cambio». Y puede que el resultado de ese seguimiento no sea un despido sin gloria, sino el comienzo de un conflicto laboral que lo mismo se soluciona pronto que deviene en histórico, como las huelgas de los astilleros Lenin de Gdansk, y resquebraja el sistema bilbainístico tal y como lo conocemos. Es todo muy emocionante. Demasiado. Bastaría con que los parquímetros funcionasen, los empleados hiciesen su trabajo, la contrata cumpliese sus compromisos y el Ayuntamiento pudiese garantizar que el aparcamiento se gestiona de una manera eficaz y razonable.

Lástima que entre nosotros la OTA amenace con alcanzar complejidades dignas de la OTAN. El nuevo sistema ha venido causando numerosos problemas, el concejal de Movilidad definió como «horroroso» el traspaso de poderes con la concesionaria anterior, la nueva concesionaria acumula sanciones y ha despedido a siete trabajadores por «no cumplir sus obligaciones laborales». Los trabajadores aseguran que se trata de un ajuste de cuentas en la negociación colectiva. La empresa asegura contar con informes que atestiguan que los despedidos incluían el seguimiento pormenorizado de la actualidad deportiva en sus jornadas de trabajo. Entre los despedidos hay un representante sindical. Y ya tenemos aquí la huelga. Arranca el día 2 y es indefinida. No hay manera mejor de comenzar el año.

Temas

Bilbao

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos