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¿Hipoteca a tipo fijo o variable?

Según la OCU, los bancos están alentando a los clientes a optar por préstamos a tipo fijo.
Según la OCU, los bancos están alentando a los clientes a optar por préstamos a tipo fijo. / Fotolia
  • En el último año ha crecido de forma espectacular el número de clientes que opta por un préstamo a un interés inamovible. Estos son los factores que debe tener en cuenta a la hora de elegir un crédito

La compra de una vivienda suele ser la inversión más importante que una persona hace en su vida. De ahí que todo lo que rodea a esta operación genere dudas y temores. Como la elección del tipo de crédito hipotecario. Y no es para menos. Según datos oficiales del Colegio de Registradores, en nuestro país la hipoteca se lleva una media del 27,5% del sueldo y las familias tardan un promedio de 23 años y un mes en pagarla. Así que es comprensible que la gente dé muchas vueltas antes de elegir el tipo de crédito al que va a permanecer 'atado' durante tanto tiempo. En el último año, los préstamos a tipo fijo -cuyo interés es constante y no varía, ni para bien ni para mal, en función de las fluctuaciones- han experimentado una espectacular subida, en detrimento de los de tipo variable, sujetos a la evolución de los tipos de interés que marcan las cuotas a pagar.

En 2016, el 21% de los créditos contratados fueron de tipo fijo, una opción que en el ejercicio anterior sólo fue elegida por el 6,2% en el conjunto del país. En Euskadi este repunte fue algo más leve y las hipotecas a tipo fijo se quedaron en un 14,6%, de modo que las de interés variable siguen siendo la opción mayoritaria, aunque va perdiendo terreno a marchas forzadas. Y esta tendencia no ha hecho más que agudizarse este año. Según datos de febrero del Instituto Nacional de Estadística (INE), en España el 38% de las hipotecas sobre viviendas ya se constituye a tipo fijo.

¿Por qué la gente empieza a preferir el tipo fijo al variable, a pesar de que en estos momentos pueden beneficiarse de que el euríbor -que es el índice que marca el 76% de los créditos en España y el 84% de los de Euskadi- está en mínimos históricos? Las causas, según la OCU, son dos. Primero, la búsqueda de estabilidad de las personas, que tienen miedo a las fluctuaciones futuras y prefieren saber cuánto van a pagar durante los años que se prolongue su hipoteca, aunque les salga más caro. Y, segundo, que, «desde luego, los bancos están alentando esta opción», advierte Ileana Izverniceanu, portavoz de la OCU. De hecho, consideran que, «no hay motivos objetivos para decantarse por hipotecas a tipo fijo, sólo las intensas campañas llevadas a cabo por algunas entidades». Según alerta Izverniceanu, para ofrecer un tipo de interés fijo a un determinado plazo, los bancos utilizan las previsiones de evolución de tipos de sus departamentos de análisis «y siempre ofrecerán un tipo más alto que el que ellos prevean a largo plazo». Es decir, que siempre van a barrer para casa.

La cuestión es qué le conviene más a alguien que ahora mismo está a punto de firmar un crédito. Según la OCU, no hay una regla fija para establecer si son mejores los préstamos fijos o los variables. Es la pregunta del millón, porque depende de la coyuntura económica, que marca la evolución de los tipos de interés, pero también de la estabilidad financiera y de las características del solicitante. He aquí algunos puntos que se deben valorar antes de decantarse por una u otra opción.

1. Atento al euríbor actual... y a sus perspectivas de futuro.

La mayoría de las hipotecas están referenciadas al euríbor. Es decir, el préstamo se revisa cada año en función de la variación que haya sufrido. Si ha bajado, la cuota a pagar se abaratará y si sube saldrá más cara. En febrero de 2016, el euríbor se situó por primera vez en su historia en tasas negativas: ese mes cerró en el -0,008%. Desde entonces, este índice se ha mantenido en tasas negativas -ha arrancado mayo con -0,121%-, lo que significa que todos los consumidores que tengan una hipoteca a tipo de interés variable ya habrán visto como en su revisión de tipos de interés se les aplicaba un índice negativo y, en consecuencia, tendrán unas cuotas más bajas. «Además, como la parte de la cuota que se dedica a amortizar el préstamo es más alta, la deuda se va reduciendo de manera más rápida, lo que es otro beneficio adicional de estos bajos tipos de interés», indican desde la OCU.

El Banco Central Europeo tiene previsto mantener los tipos de interés oficiales al menos hasta finales de 2017. Después, en función del evolución de la economía, también podría seguir con esa política. En cualquier caso, todo apunta a que las personas con hipotecas variables disfrutarán al menos de un año más con el euríbor en niveles similares a los actuales. ¿Hasta cuándo seguirá esta situación? A corto plazo no tiene visos de cambiar, pero es imposible saber como se va a comportar en los próximos 10 o 15 años. Sin embargo, los analistas financieros vaticinan que el euríbor va a estar en tipos negativos o muy bajos en la próxima década.

2. El tipo fijo, mejor para gente in capaz de ahorrar

A la gente que tiene ingresos más o menos estables y una nula capacidad de ahorro le suele interesar el préstamo a tipo fijo, porque si opta por la de tipo variable y los tipos suben, tiene poco margen de maniobra para asumir el incremeto de su cuota.

3. Prefiere exponerse a pagar más, pero no asumir riesgos... tipo fijo

Si usted es de los que no quiere asumir ningún riesgo, probablemente verá con mejores ojos una hipoteca de tipo fijo, aunque a día de hoy tenga que pagar más. La OCU cree que los bancos se están aprovechando de los temores de los potenciales clientes para proponer y potenciar créditos a tipo fijo. De este modo, tratan de garantizar sus márgenes de beneficio en un momento en los que el euríbor está de capa caída y sin visos de recuperarse en breve.

4. Los tipos mixtos, una mala opción

Aunque los expertos no suelen mostrarse muy tajantes a la hora de aconsejar una hipoteca a tipo fijo o variable, debido a la gran cantidad de factores que hay que tener en cuenta a la hora de valorar cada caso personal, en lo que sí hay cierta unanimidad es en la advertencia de que hay que evitar los préstamos a tipo mixto, que ofrecen un tipo fijo en los primeros años -privando a los hipotecados de los bajos tipos de interés actuales- y después pasan a uno variable, cuando los vaivenes son más probables. Es decir, esta opción, tal y como alerta la OCU, «reúne lo peor de los dos mundos».

5. Antes de decidir, use calculadoras y simuladores de hipoteca para hacerse una idea

Antes de decidirse por un crédito u otro, los futuros hipotecados pueden usar los simuladores y calculadoras -en Internet hay infinidad de estos instrumentos- que le permitirán comparar lo que va a pagar con uno o con otro. El problema es que sabrá el coste de las cuotas con las de tipo fijo durante todo el préstamo, pero con las interés variable, sólo sabrá lo que va a desembolsar mientras se mantengan los actuales tipos de interés.

6. No es aconsejable una hipoteca variable con un tipo inicial alto los primeros años

Según los expertos, el ventajoso escenario actual, con el euríbor por los suelos, tampoco hace aconsejable que se firmen hipotecas a tipo variable con un tipo inicial más alto en los primeros años, ya que, a corto plazo, los tipos de interés van a seguir siendo bajos.

7. Debe negociar con el banco y vincularse lo mínimo a la entidad... si le dejan

Los bancos empiezan a conceder más préstamos... pero con más condiciones que antes. Lo más ventajoso para la persona que pide el crédito es lograr las mínimas vinculaciones posibles con la entidad, que a cambio del crédito intentará 'colarle' algún producto como un seguro de vida, domiciliación de ingresos o planes de pensiones, entre otros. Son requisitos de los que, a veces, es imposible zafarse, pero hay que intentarlo.

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