El Correo

Contratan a ocho albañiles como si fueran oficinistas en una obra de Bilbao

  • CC OO denuncia a una empresa de Barcelona que construye el Museo del Athletic por pagar a sus empleados según el convenio de Despachos catalán

Una empresa de decoración de Barcelona ha contratado a ocho albañiles para trabajar en las obras del Museo del Athletic, en San Mamés, y les ha aplicado el convenio de Oficinas y Despachos de Cataluña. CC OO ha denunciado a la mercantil ante Inspección de Trabajo al entender que se trata de «un incumplimiento flagrante» de la normativa laboral. La central asegura que los trabajadores están perdiendo «unos 500 euros brutos al mes», al tiempo de que ha alertado de que esta práctica supone «un fraude» a la Seguridad Social y a la Hacienda vizcaína por la diferencia existente entre la cotización y retención del IRPF realizada y la que realmente corresponde.

La compañía denunciada admite su responsabilidad y argumenta que si contrató a personal de la construcción con las condiciones de un administrativo fue «por desconocimiento». «En ningún momento ha habido mala fe ni voluntad de perjudicar a nadie», afirma el propietario de la firma de interiorismo. «Estamos llamando ya a los afectados -alguno de ellos había finalizado su relación con la mercantil- para regularizar su situación», añade la misma fuente, que destaca que su sociedad desarrolla «habitualmente proyectos culturales y no de obras».

El caso fue puesto en conocimiento del sindicato por un empleado que había entrado en nómina de forma temporal para llevar a cabo los techos del futuro museo. «Nos parece un asunto muy grave y que, por desgracia, es reflejo de cómo se están haciendo las cosas en el sector en Bizkaia, porque hay muchas empresas que pagan por debajo del convenio», dice Txema Herrero, secretario general de CC OO de Construcción y Servicios en Euskadi.

«Competencia desleal»

Además del daño que se produce para los obreros y las arcas públicas, Herrero destaca el perjuicio que se causa a muchas empresas vascas, que no pueden competir con las que llegan del exterior e incumplen la normativa laboral. «Lo sucedido con el Museo del Athletic es un caso también de competencia desleal que afecta a las constructoras y el empleo del país», apuntó.

La Inspección de Trabajo tendrá que investigar ahora la denuncia. Desde la empresa muestran su disposición a colaborar. «Si hemos cometido un fallo vamos a asumir las consecuencias», afirma su gerente, que quiere dejar claro que «toda la responsabilidad sería nuestra porque San Mamés Barria -sociedad que construye el museo y en cuyo accionariado están presentes el Gobierno vasco, la Diputación, el Ayuntamiento de Bilbao, la BBK y el Athletic- nos contrató y no tienen nada que ver con esto». CC OO mostró su satisfacción porque el empresario haya comenzado a regularizar la situación de sus trabajadores.

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