El Correo

El BCE ve «margen» para que España investigue la retirada de fondos del Banco Popular

El rector de la UIMP y el consejero delegado del BBVA, ayer.
El rector de la UIMP y el consejero delegado del BBVA, ayer. / EFE
  • La presidenta del Consejo de Supervisión cree que los tribunales deben analizar si ayuntamientos y comunidades tuvieron información privilegiada

La crisis del Banco Popular, que acabó con su venta por un euro al Santander, todavía tiene varias incógnitas por desvelar. Y ayer la presidenta del Consejo de Supervisión del BCE, Daniéle Nouy, apuntó a una de ellas al considerar que existe «margen» para que la Justicia española investigue la retirada de depósitos por parte de ayuntamientos y comunidades autónomas los días previos a la aplicación del mecanismo de resolución de la UE que desencadenó la intervención. El objetivo es conocer si estas instituciones contaron con «información privilegiada».

La responsable de la supervisión del eurobanco dejó claro que esta vía de actuación no le compete. «No está en mi poder. No puedo estar involucrada en esto», aseguró durante su comparecencia en el Parlamento Europeo. Pero inmediatamente dejó claro que en su opinión ese importante interrogante debe ser despejado por los tribunales nacionales o por las «autoridades de mercado». De hecho, Nouy aclaró que son las instituciones españolas las que deben tomar medidas «si fuese necesario», para saber si se utilizó información privilegiada para ayudar a «ciertas personas a intentar protegerse mejor que los pequeños depositantes».

A preguntas de Podemos

De esta forma respondió a las preguntas planteadas por el eurodiputado de Podemos Miguel Urban y del PDeCAT Ramón Tremosa sobre las palabras del ministro de Economía, Luis de Guindos, que reconoció la semana pasada que «hubo comunidades autónomas y ayuntamientos que retiraron cantidades fuertes de depósitos» del Popular. Pero también empresas públicas dependientes del Ministerio de Fomento como Adif, Renfe o Aena retiraron fondos de la entidad los días o semanas previas a la venta del banco. Algo que el ministro Íñigo de la Serna ha tratado de relativizar y enmarcarlo en la «operativa financiera normal» de las empresas.

En cualquier caso, está claro que la fuga de depósitos -hasta 18.000 millones en los últimos días- fue una de las claves que aceleraron la puesta en marcha de los mecanismos europeos, porque como admitió el vicepresidente del BCE, Vitor Constancio, para justificar la decisión, «el dinero estaba huyendo». El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) cuantificó en 60.347 millones los depósitos que todavía le quedaban al Popular antes de la intervención, pero reconoció que el ritmo de retirada de fondos podía ocasionar la quiebra de la entidad.

Problemas antiguos

¿Se podría haber evitado esta situación? Nouy defendió ayer la actuación de su departamento de supervisión, que fue el encargado de declarar inviable la entidad financiera, al recordar que los problemas del Popular venían de lejos. En este sentido, recordó que las pruebas de estrés efectuadas por la Autoridad Bancaria Europea en 2016 ya mostraron que la entidad financiera «era el tercero peor» en el ejercicio.

Pese a todo, Nouy destacó que con la actuación del mecanismo europeo y la posterior venta del banco a Santander ningún depositante perdió dinero y «todo el mundo fue protegido», excepto si «los pequeños depositantes o los minoristas tenían acciones». Una medida aplaudida por el presidente del BCE, Mario Draghi, y por organismos como el FMI. Sin embargo, la responsable del Consejo de Supervisión admitió la posibilidad de que se presenten «muchísimos litigios» por parte de estos pequeños inversores que han perdido su capital.

Precisamente, la asociación de usuarios de bancos, cajas y seguros Adicae presentó ayer un recurso en la Audiencia Nacional contra la actuación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria en la resolución y venta del Popular. En concreto, argumentaron que la subasta tras la resolución del supervisor europeo «no fue correcta ni lo transparente que debía». Algo que concedió «ventajas» a Santander. Para Adicae lo normal habría sido un canje de acciones entre Popular y Santander.

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