El Correo

Tumores en un chip para combatir el cáncer

Instalaciones de StemTek, en el Parque Tecnológico de Zamudio.
Instalaciones de StemTek, en el Parque Tecnológico de Zamudio. / NACHO CARRASCO
  • La UE elige a la pyme vizcaína StemTek como una de las más innovadoras de Europa por crear un kit en 3D que permite desarrollar ensayos «más eficaces»

En la era de la digitalización, cuando las impresoras 3D ya reproducen piel humana y fabrican órganos vitales, la cura del cáncer sigue siendo el gran desafío de la ciencia. Uno de los avances llamados a convertirse en «un éxito» se fabrica en el Parque Tecnológico de Zamudio. Se trata de un chip único en el mercado que contiene microtumores congelados para que las farmacéuticas ensayen sus fármacos de forma más eficaz. Su creadora es la compañía biotecnológica StemTek, a quien la Comisión Europea acaba de conceder 50.000 euros por considerarla una de las pymes más innovadoras de la UE.

El reconocimiento a StemTek llega de la mano del programa comunitario Horizon 2020, dirigido a las pequeñas y medianas empresas que diseñan novedosas soluciones y muestran voluntad de internacionalizarse. Además, les abre la puerta a optar a la segunda fase de ayudas, dotada con 2,5 millones de euros. Ángel Martín, consejero delegado y fundador de la pyme vizcaína, no oculta su «orgullo» y también el «vértigo» que siente por los logros conseguidos en apenas dos años de andadura. No en vano, comenzaron a funcionar en octubre de 2014, en la incubadora de empresas KABI, ahora BIC Bizkaia.

La juventud de la compañía contrasta, sin embargo, con las cuatro décadas de experiencia que suman Martín y la cofundadora de StemTek, Olatz Leis Esnaola. Doctores en Biología, han dedicado la mayor parte de su carrera al estudio de las células madre tumorales. «Son las más resistentes a tratamientos convencionales como la quimioterapia y son las principales responsables de las recaídas y la metástasis», subraya el investigador, que hace tres años se sacó un máster MBA, «para hacer crecer la empresa y gestionarla».

El producto estrella que les ha hecho saltar a la luz pública se llama Cell2Sphere. Salió al mercado a finales de noviembre y «es un kit que se basa en cultivos en tres dimensiones, enriquecidos con células madre tumorales». A diferencia de lo que existe actualmente, ofrecen a las farmacéuticas un producto «listo para consumir» y cuya conservación es de «seis meses» al estar congelado. «Otras compañías lo hacen en fresco y hay que usarlo en dos días o se pierde. Nosotros damos una solución más flexible. Y es uno de nuestros grandes argumentos de venta», subraya Martín.

StemTek, cuya plantilla es de siete empleados, ya tiene como clientes a «centros de investigación, farmacéuticas y universidades de Francia, Alemania y Reino Unido». Pero el gran salto lo esperan dar en los próximos meses a Estados Unidos. «Representa el 40% del mercado en biotecnología», sostiene Martín, al avanzar que gracias a las actividades impulsadas por BEAZ van a pasar medio año en la incubadora del Cambridge Innovation Center de Boston. Entretanto, trabajan con compañías galas, británicas y norteamericanas en la que será la segunda fase del producto: sacar a la venta en primavera «muestras de tumores de pacientes crecidas en animales».

La facturación, aun así, es aún «incipiente» y precisan del apoyo de la Diputación y del Gobierno vasco para sostenerse. «Todavía no hemos llegado al punto de equilibrio. Creemos que será este año o el que viene», augura el consejero delegado de StemTek. No tiene dudas de que Cell2Sphere logrará hacerse un hueco en el mercado de productos consumibles para cultivos en tres dimensiones, que mueve 18 millones de euros al año. «No hay ningún competidor directo. Lo tenemos todo en la coctelera para ser un éxito».

El futuro está ahí

Aunque la tasa de fracaso de las farmacéuticas es del 97%, Martín defiende que la inversión en I+D es muy elevada y dará frutos. En StemTek ya cuentan con ensayos para cáncer cerebral, de colon, mama, próstata, páncreas, ovarios y trabajan en el de pulmón. Saben que el futuro está en los cultivos celulares en 3D, en lugar de los tradicionales en dos dimensiones. «Los tumores no crecen en capas, sino en bolas. Y los modelos en 3D recapitulan mejor la situación fisiológica», señala. El camino para vencer la enfermedad es largo, pero lanza un mensaje de optimismo: «Estoy convencido de que en los próximos años podremos dar saltos cualitativos importantes en el tratamiento del cáncer».

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