El Correo

La propuesta para elevar la presión fiscal en Euskadi divide a las diputaciones

El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, ayer, en la nueva planta de Irizar en Aduna.
El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, ayer, en la nueva planta de Irizar en Aduna. / lobo altuna
  • Gipuzkoa no comparte la iniciativa del Gobierno vasco, Álava la aplaude y Bizkaia aún no se ha pronunciado

De salida, división de opiniones entre los gobiernos forales sobre la propuesta del consejero de Hacienda para subir la presión fiscal; un planteamiento que se traduce en reformar el Impuesto de Sociedades, reduciendo por un lado el tipo de gravamen pero eliminando a la vez algunas deducciones, lo que permitiría rebajarlo a las medianas empresas y subirlo a las grandes.

Pese a que tanto el Gobierno vasco como las tres diputaciones están en manos del mismo partido, el PNV, las declaraciones públicas efectuadas ayer evidenciaron la división existente. Al menos entre Gipuzkoa y Álava, porque Bizkaia calló.

El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, se desmarcó abiertamente de la iniciativa del consejero Azpiazu al apuntar que es preciso tener mucho tacto a la hora de tocar los impuestos para evitar que el incremento de la presión fiscal «obstaculice el desarrollo económico del territorio».

En cambio, su colega de la Diputación alavesa, Ramiro González, utilizó los mismos argumentos que el titular de Hacienda para justificar la necesidad de buscar fórmulas que permitan aumentar los ingresos fiscales, en estos momentos muy tocados. «Hay margen para incrementar la recaudación. ¿Y cómo se incrementa la recaudación? Pues modificando algunas disposiciones concretas de nuestra fiscalidad, fundamentalmente (el Impuesto de) Sociedades». Hay fórmulas para subir la recaudación, concretó, y ello «no significa necesariamente una subida de impuestos»

Las consideraciones desde Gipuzkoa fueron muy distintas. «La fiscalidad de la empresa es algo que tenemos que cuidar especialmente», dijo Olano. Y, tras abogar por realizar «un análisis integral de todos los impuestos y no centrarse solo en Sociedades», agregó: «No es que nos cerremos a realizar cambios, pero somos conscientes de que vivimos de nuestra industria y de las empresas del territorio. No queremos que un incremento de la presión fiscal obstaculice el desarrollo económico y tomar esa decisión sería actuar en contra de nuestros intereses». El dirigente guipuzcoano aseguró que mantendrá esta postura «en favor del interés general» en la reunión del Consejo Vasco de Finanzas (CVF) del próximo lunes, cuando se verá las caras con sus colegas vizcaíno y alavés y con el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu.

Viene de lejos

Ya el pasado mes de octubre, y tras celebrarse el último encuentro sobre la materia entre las diputaciones y el Gobierno vasco, Olano advirtió ante las Juntas Generales que «no es un buen momento para pedirles un mayor esfuerzo a las empresas».

Olano justificó de esa forma que la recaudación por el Impuesto de Sociedades en el territorio se previera como la menor de la última década, aunque estuviéramos en plena recuperación económica. De hecho, los ingresos por el gravamen de Sociedades en 2016 fueron 12,4 millones superiores a las previsiones realizadas; un repunte que aporta, en opinión de la Diputación guipuzcoana, otra razón para no incrementar el impuesto.

Gipuzkoa considera que los otros dos territorios dependen más de Sociedades, al tener empresas más grandes, por lo que serían los principales beneficiados de un aumento de la presión fiscal. Y teme, de forma paralela, que cualquier movimiento impacte en la salud de sus pymes. En Gipuzkoa alrededor de 6 de cada 100 euros recaudados provienen de Sociedades, mientras que en Bizkaia esa cuenta alcanza los 10 euros de cada 100, y en Álava, los 8. De ahí que el departamento de Hacienda y Finanzas guipuzcoano haya afirmado en repetidas ocasiones que «los vaivenes del Impuesto de Sociedades no nos hacen un roto».

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