El PNV de Zaldibar apuesta por concluir la variante para liberar la N-634

La carretera N-634 divide en dos el casco urbano de Zaldibar. / M. DÍAZ

Considera que el proyecto del equipo de Gobierno «no resuelve los problemas de tráfico» en la localidad

MANUELA DÍAZ ZALDIBAR.

Técnicos, políticos y vecinos están de acuerdo con que el principal problema de Zaldibar es el frenético paso de vehículos por la N-634. A los más de 9.000 camiones al mes que circulan por la carretera que rompe en dos el municipio, se suman los turismos que suben y bajan Areitio. Una cifra sobre la que se prevé un incremento del 25% en los próximos veinte años. Con la variante de Ermua a las puertas de concluir, el PNV mantiene su apuesta por concluir la tercera fase de la variante entre la calle Fueros y el final del polígono industrial y, a continuación, plantea proseguir el vial paralelo a la A-8 y abrir un túnel para atrevesar Goierri y salir en el nuevo pinchazo de la autopista de Ermua. Un proyecto que ven con opciones a futuro y que incluyeron como alegación al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) a través de una reserva de suelo. El rechazo tajante de EH Bildu a agujerear Goierri frenó la alegación. El PNV, en consonancia con el PSE, rechazaron la aprobación inicial del PGOU, que finalmente fue aprobado por mayoría absoluta con los votos de EH Bildu.

Los jeltzales advierten que el futuro PGOU no solucionará «los problemas vivos» del municipio ya que «no da un final definitivo a la problemática del tráfico» en el centro. Además, el Ejecutivo local incluye algunas unidades de ejecución con «escasa viabilidad económica».

Aseguran que la construcción de varias rotondas y la limitación de la velocidad «no es suficiente» para calmar el tráfico en la N-634. Consideran también un parche la idea de levantar paneles acústicos junto a los edificios más afectados por el ruido del vial. «El equipo de Gobierno apuesta por las pantallas cuando es sólo un calmante, nosotros queremos hacer una cirugía para acabar de una vez por todas con la problemática del tráfico y esa cirugía supone terminar la variante y abrir un túnel», explicaron.

«Análisis exhaustivo»

Aseguran que la construcción de un vial de 1,8 kilómetros paralelo a la autopista no se trata de ninguna «aberración» y que existen ejemplos de variantes en numerosos municipios como Durango, Amorebieta, Abadiño, Elorrio, Markina y Eibar.«¿Quién iba a pensar que en Ermua se iban a gastar más de 70 millones en la variante?», se preguntan al tiempo que lamentan que en Zaldibar no se haya gastado nada.

En cuanto a las críticas de EH Bildu sobre su rechazo a un plan que ha sido fruto de la participación popular, insisten en que han tomado parte de los foros y su voto en contra ha sido fruto de un «análisis exhaustivo del documento y después de mantener numerosas reuniones con particulares, personas vinculadas al sector industrial e incluso técnicos expertos en la materia». «Nosotros también somos pueblo y lo único que hemos hecho es aportar otra idea y no resignarse a que esto quede sin analizarlo más y mejor».

Su proyecto pasa por incluir una reserva de suelo paralela a la autopista para dar solución a la N-634 de Ermua a Goierri y que iría a enlazar a la variante existente tras el polígono industrial con la rotonda de Eizaga. La segunda fase concluyó en primavera de 2015 tras más de una década de trabajo y azotada por la crisis. Los trabajos arrancaron en 2003 con la conexión de Egaña y la N-634 y tras una inversión de 1,6 millones posibilitó una rotonda en Olazar y abrió el acceso a la zona industrial hasta la calle Fueros y eliminó los camiones del centro.

Fotos

Vídeos