Robos de ganado en Berriz y Mendata: desaparecen 40 cabras y 36 ovejas

Robos de ganado en Berriz y Mendata: desaparecen 40 cabras y 36 ovejas
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Dos ganaderos denuncian el robo de sus rebaños por gente que «sabía lo que hacía»

MANUELA DÍAZ

El robo de animales no es algo que les sea ajeno a los ganaderos vizcaínos. De vez en cuando alguna cabeza se extravía o encuentran las vísceras de un cordero e incluso un ternero que algunos desalmados han matado en el mismo lugar para llevarse la carne despiezada. Pero que desaparezca todo un rebaño ya es harina de otro costal. Esta misma semana, sin embargo, dos ganaderos vizcaínos han denunciado el robo de sus respectivos rebaños. En total, un centenar de cabezas con apenas un día de diferencia.

El primero en denunciar fue el eibarrés residente en Elorrio Xabier Alberdi, que descubrió el pasado sábado que sus 40 cabras azpigorri, especie autóctona en peligro de extinción, habían desaparecido por arte de magia. Dos chivos, 18 cabras y 20 cabritos que descansaban en una caseta que Alberdi cuenta en Berriz a escasos dos kilómetros del convento de las Mercedarias, en la carretera que sube a Trabakua.

Al día siguiente, otro ganadero descubría sorprendido que las 36 ovejas -muchas de las cuales tenían previsto el parto para dentro de unas semanas- y un carnero que pastaban a sus anchas entre Mendata y Munitibar no estaban allí. Durante cuatro días estuvo buscando el ganado, «pero no he encontrado huellas de pezuñas, ni lana ni excrementos que me hagan pensar que se hayan escapado. Pero tengo una cosa muy clara, que el que haya sido sabe bien lo que venía a hacer y ha venido con perros adiestrados, porque llevarse un rebaño entero que está suelto en el monte no es tarea fácil», explicaba ayer a este periódico después de formalizar su denuncia ante la Ertzaintza.

«Me han quitado la ilusión»

En el caso de las cabras se encontraban en el cobertizo cuando Xabier Alberdi las dejó el viernes. El sábado a las nueve fue a visitarlas y a llevar un saco de pienso y descubrió la chabola vacía. «Llevo más de una década haciéndome con un rebaño digno, y cuando lo consigo, me lo quitan. Me siento impotente y me han quitado la ilusión», se lamenta.

En total, Alberdi estima que el valor del ganado que le han robado rondará los 5.000 euros. «Cada cabra se paga entre 200 y 300 euros, además se han llevado dos sillas de montar», explicaba.

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