El personal del Palacio de Justicia de Durango se quitará los guantes a final de mes

Las grúas retiran las antiguas máquinas de climatización del edificio. /  MAIKA SALGUERO
Las grúas retiran las antiguas máquinas de climatización del edificio. / MAIKA SALGUERO

El nuevo sistema de climatización, que costará 719.134 euros al Gobierno vasco, estará listo para la tercera semana de marzo

MANUELA DÍAZ DURANGO.

El personal del Palacio de Justicia de Durango cuenta los días para quitarse los guantes y los plumíferos en su puesto de trabajo. El Gobierno vasco espera que el nuevo sistema de climatización esté listo para la tercera semana de marzo. Las obras ponen fin a más de cinco años de espera y de quejas constantes por parte de trabajadores y usuarios de las instalaciones ubicadas en la plaza de Ezkurdi.

La pasada semana, unas grúas retiraron las antiguas máquinas instaladas en el edificio que data de 1996 y cuyo mal funcionamiento provoca que los usuarios se congelen en invierno y se asfixien en verano. «Una vez limpia toda la cubierta, se instaló el nuevo sistema de climatización sostenible y que supondrá un ahorro energético y de mantenimiento y que dará servicio al edificio», explicaron los responsables del proyecto.

No obstante, según fuentes del departamento de Justicia, quedan pendientes de momento «las climatizadoras del atrio». La reforma del sistema, que conlleva la instalación de calefacciones, ventilación y aire acondicionado del inmueble -cuenta con una superficie de 4.700 metros cuadrados-, fue adjudicada en noviembre a Giroa S.A.entre las nueve firmas que se presentaron a la convocatoria, con un presupuesto que se eleva a 719.134 euros.

Además, aprovechando estas mejoras, se ha procedido a revisar otros equipamiento del recinto. Este es el caso de los acristalamientos de la fachada del edificio, que cuenta con cuatro plantas y está dividido en dos bloques. Con todo se sustituirán al menos cuatro cristales que se encontraban en mal estado. También está prevista la instalación de una pieza metálica en la coronación de los muros para evitar entradas de agua a la fachada desde el punto más alto de cada volumen.

Corrientes de aire

La obra se ha hecho esperar. Según los sindicatos «los trabajos ya tendrían que haberse llevado a cabo hace tres años y durante este tiempo solo hemos recibido excusas». Aseguran que la problemática del defectuoso funcionamiento reside en que el edificio «está mal diseñado para su uso» y soporta demasiadas corrientes de aire debido al acristalamiento de su interior. «No se hizo pensando en algo práctico y funcional», explicaron desde las centrales LAB y CC OO.

Estas corrientes afectan sobre todo a la planta baja del inmueble, donde se encuentran el servicio del Registro Civil y el vestíbulo. Las temperaturas se extreman en su interior y en invierno el personal se ve obligado a trabajar con plumífero. En verano, por su parte, el Gobierno vasco, como solución de urgencia, decidió conceder a los trabajadores un descanso de 15 minutos cada hora y media de trabajo los días en los que el termómetro se disparaba.

La medida fue muy criticada por la plantilla, que calificó de «absurdo» el tener que pedir al público que espere, mientras el trabajador se refrigera.

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