Durango se lanza a una carrera en favor de las personas sin recursos

Salida de la prueba./JORDI ALEMANY
Salida de la prueba. / JORDI ALEMANY

La apuesta deportiva en familia organizada por el Ayuntamiento y EL CORREO ha celebrado este domingo su tercera edición y ha donado su recaudación a la JAED

MANUELA DÍAZ

Durango amanecía ayer vestida de verde. Bajo un cómodo sol y una agradable temperatura para practicar deporte, más de 600 personas ataviadas con la camiseta de la tercera Carrera Familiar que organiza EL CORREO recorrieron el municipio para agradecer la labor de la asociación local JAED en favor de las familias más necesitadas de Durango y Iurreta. Deporte, familia y solidaridad se daban la mano en lo que muchos, como la alcaldesa de la villa, Aitziber Irigoras, aseguraron fue «un día redondo».

Los nervios comenzaban a bullir cuando todavía no eran las once, hora en la que arrancó la carrera solidaria que cuenta con el patrocinio de Café Baqué, BBK, el Ayuntamiento de Durango, Coca-Cola, BM y Mercedes Benz Aguinaga. Izaro Unzueta, que ayer cumplía ocho años, se abrazaba a su tío y a sus abuelos, dispuesta a repetir por segundo año consecutivo la victoria. «Es la mejor celebración de cumpleaños posible, salir a la calle, hacer deporte y encima el dinero está destinado a un fondo solidario. ¡No nos lo podíamos perder!», señalaba Unai Castilla, que se acomodaba junto a su sobrina Izaro en primera línea de la meta ubicada en las inmediaciones del pabellón multiusos de Landako.

Su objetivo era ser los más veloces dando una vuelta al circuito de 1,5 kilómetros. Un trazado que se podía recorrer hasta cinco veces. Junto a los que se lo tomaron con afán competitivo como la familia Castilla, activando su cronómetro tras el pistoletazo de salida, también había otros muchos que se colgaron el dorsal para disfrutar de un paseo ligero en familia. La de Durango fue una fiesta generacional en la que abuelos activos, jóvenes deportistas, padres a los que les pesó no hacer deporte de manera más habitual, madres con fondo de atleta, bebés, cargados en mochilas o en carros, e incluso mascotas que sudaron la camiseta con el mismo objetivo solidario. Contribuir para mejorar la vida de los más necesitados de la zona. Solo en las inscripciones se lograron 1.060 euros, a los que se añadieron cerca de 200 más en donaciones que fueron entregados a la entidad benéfica.

Por el futuro

«Es una carrera con vistas al futuro y eso es lo que más me emociona», reconocía el vicepresidente de JAED, José Carrera. Volcado en la asociación desde hace décadas, puso el acento en la labor de la carrera por inculcar la solidaridad entre los más pequeños. «Ver a los niños y niñas emocionados corriendo junto a sus padres y abuelos conscientes de que su participación ayudará a los que más lo necesitan es impresionante y muy bonito». Con varias bolsas de avituallamiento de los supermercados BM esperaba a las puertas del pabellón multiusos la llegada de los participantes para facilitar a todos agua y refrescos.

Sin aliento llegó el primer grupo en coronar las cinco vueltas, Iñaki Iraolagoitia, de 48 años y sus hijos Unai y Peio, de 14 y 11. Como integrantes de Kilikolo Atletismo de Durango, el deporte es una parte fundamental en sus vidas; por eso las actividades como la de ayer que fomenten una «vida sana» y tenga un carácter «popular» son un «acierto», señalaban. No venían solos, sino acompañados de Aitor y su hijo Julen Arriaga, y Eneko García. Pese a que pararon su cronómetro en 30 minutos y 24 segundos después de recorrer los 6,5 kilómetros del circuito completo, recordaron que «no se trata de ganar, sino de pasarlo bien, disfrutar del deporte en familia y ayudar».

Los grupos, cuyos dorsales cambiaban de color en función de si se contaban con tres, dos o una generación, iban llegando de manera escalonada a la meta. En el interior de Landako la música empezaba a sonar y en la zona de 'Eventos con buen ambiente' de Coca Cola los más jóvenes esperaban su turno para jugar en las canastas de baloncesto y la petanca.

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