Los nidos de avispa asiática descienden un 16% en el Duranguesado el último año

Operarios retiran un nido de avispa asiática de un árbol. /  FÉLIX MORQUECHO
Operarios retiran un nido de avispa asiática de un árbol. / FÉLIX MORQUECHO

Las medidas aplicadas para frenar la expansión de este insecto parece que han llevado a «un cierto «estancamiento» de la población

MANUELA DÍAZ DURANGO.

La Diputación retiró un total de 338 nidos de avispas asiáticas del Duranguesado y Amorebieta-Etxano el pasado año, el 15% de los extraídos en toda Bizkaia. En 2016, el primer año en el que se aplicó el nuevo protocolo de actuación elaborado por la Administración foral en colaboración con los Ayuntamientos, se retiraron un total de 403. Según los productores de miel de la comarca, la medida sigue sin resolver el problema del sector ante la llegada de este insecto invasor.

Según Inazio Uruburu, del caserío Ibargoitia de Abadiño, la vespa velutina sigue siendo un «problema terrible» para los apicultores. «A partir de septiembre tenemos que pelear con ella porque no deja salir a las abejas de sus colmenas y así no pueden trabajar con el buen tiempo para producir miel», afirma. La época de mayor actividad de las avispas asiáticas se extiende de agosto a noviembre, que es cuando la Diputación, a través de la empresa pública foral Basalan o los bomberos, lleva a cabo la retirada de los nidos.

Amorebieta-Etxano vuelve a encabezar el ranking de la zona con 67 nidos, seguido de Abadiño con 54. A corta distancia se encuentran Durango y Elorrio, con 52 y 49 respectivamente, y Iurreta con 31. El resto, fueron localizados en Berriz (26), Atxondo (21), Izurtza (13), Zaldibar (10), Garai (9) y Mañaria (6). La mayoría de ellos se encontraban en árboles, aunque también se dio aviso de su presencia bajo la cubierta de algunos caseríos.

Colmenas en altura

Los datos desvelan que la neutralización de nidos de avispa asiática se ha reducido un 16% con respecto a 2016 en la comarca, un hecho que según la Diputación puede deberse a «un cierto estancamiento en el crecimiento de la población de la especie, tras su expansión en nuestro territorio, con la eficacia del desarrollo del protocolo y de otras medidas que se vienen implantando para frenar su expansión y para apoyar al sector apícola». Sin embargo, Inazio Uruburu sigue sin encontrarse un método eficaz.

«Nos sugieren colocar las colmenas en cotas altas pero arriba no hay comida para las abejas», apunta. Este proyecto piloto de ubicar asentamientos apícolas en zonas de altura en la época de máxima actividad de la avispa asiática, en el que han participado seis apicultores con 240 colmenas, pretende «consolidarse y ampliarlo a más productores», apuntan desde la Diputación. Además, el año pasado se desarrolló en colaboración con Neiker-Tecnalia un trabajo específico de seguimiento de las trampas colocadas por las asociaciones de apicultores que, entre otras cuestiones, ha constatado la captura de 1.013 reinas de vespa velutina.

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