Landako Gunea se transforma en Central Park

Un joven se ayuda de un pingüino para patinar. /  N. C.
Un joven se ayuda de un pingüino para patinar. / N. C.

La pista de hielo de Durango, de 900 metros cuadrados, amplía su horario con sesiones nocturnas los viernes y sábados

NAHIKARI CAYADO DURANGO.

Es típico de cualquier película navideña; parejas o familias disfrutando de las fiestas patinando sobre hielo bajo un manto de estrellas en Central Park. Pero esa estampa no es exclusiva de Nueva York. En Durango, y ante la gran aceptación de su pista, el Ayuntamiento también abre este año las instalaciones de Landako Gunea los viernes y sábados por la noche, de 21.30 a 00.30 horas. La mayor pista de hielo portátil de Euskadi, de unos 900 metros cuadrados, permanecerá operativa hasta el 7 de enero -el 1 estará cerrada- de 10.30 a 13.30 horas y entre las 17.00 y las 20.30.

Los usuarios están satisfechos con la extensión del tiempo en el que se puede utilizar. Una de las razones la da Beñat, un joven que considera que «durante el día vienen más niños pequeños y tenemos que andar con más cuidado, pero ahora podemos andar más a nuestro aire». Junto a él, Aimar, con los patines casi puestos, apunta que, después del ocaso, «viene mucha gente».

Con este nuevo horario, posibilitan batir la marca de visitantes, que el año pasado alcanzó casi las 6.500 personas. «Este año esperamos que venga más gente que en los anteriores. Es una actividad que se ha convertido en obligatoria en la zona», afirma Unai Zamalloa, uno de los organizadores.

Se instala desde hace 12 años y su éxito ha llevado al Ayuntamiento a adelantar la apertura

Además, y con el objetivo de aumentar las alternativas de ocio para los jóvenes, el equipamiento está operativo desde el pasado sábado, casi una semana antes que otros años, para aprovechar el fin de semana. «Viendo la cantidad de gente que vino el año pasado, pensamos en abrirla antes para aprovechar el fin de semana, ya que los sábados podemos abrir mañana, tarde y noche. Además, hemos tenido la oportunidad de hacerlo, así que pensamos, ¿por qué no?», apunta Zamalloa. Desde que la pista comenzara su andadura en Durango hace 12 años, su fama ha ido subiendo como la espuma.

Así, para hacer frente a las aglomeraciones que se han creado años atrás, el Consistorio ha ido adoptando diferentes medidas. «El año pasado tomamos la iniciativa de hacer turnos de una hora y media. De esta manera, la participación es mayor y no se amontona tanta gente en la pista», asegura Zamalloa. Además, hace hincapié en que «la gente valora mucho la organización a la hora de patinar». Buena cuenta de ello dan Nerea y su grupo de amigas, quienes comentan que «este año está mejor organizado y está muy bien, no hay tanta aglomeración».

Cursos de aprendizaje

Para dotar al recinto de mayor orden, los grupos de patinadores son identificados con distintos brazaletes de colores (amarillo, rosa, rojo y naranja) para distinguir los turnos. «El aforo máximo de personas en pista es de 300, por lo que avisamos por megafonía el momento en el que cada grupo debe salir», apunta Zamalloa.

El precio de las entradas sigue siendo el mismo que el año pasado. Para los mayores de 14 años el acceso cuesta 3,50 euros, mientras que los más pequeños pueden disfrutar abonando 3. Además, y como viene siendo tradición, los miércoles la tarifa es de 2,5. Y, para los que no se atrevan a lanzarse al hielo, la instalación cuenta con un servicio de cafetería y snacks, un área de descanso para los patinadores y taquillas para guardar los objetos personales. «A nosotras nos encanta venir a pasar la tarde. Patinamos y, cuando nos cansamos nos, quedamos a comer y a tomar algo mientras vemos patinar a los demás», cuentan Marta y su cuadrilla mientras toman un café para entrar en calor. Los que quieran aprender, también disponen de cursillos, ya que el Ayuntamiento ofrecerá 24 estos días con capacidad para 500 personas.

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