Jesuitak colabora en un programa europeo para detectar el acoso escolar

Encuentro que docentes de los tres centros europeos mantuvieron ayer en el colegio Jesuitak para avanzar en el proyecto. / M. DÍAZ
Encuentro que docentes de los tres centros europeos mantuvieron ayer en el colegio Jesuitak para avanzar en el proyecto. / M. DÍAZ

El pionero proyecto, que elabora junto a un colegio noruego y uno sueco, estará listo para agosto de 2019

MANUELA DÍAZ DURANGO.

La idea es sencilla. Si el alumno es feliz, sus rendimientos mejoran. ¿Pero cómo lograrlo?. Jesuitak de Durango y los colegios Vagen de Noruega y Nyköping de Suecia han unido esfuerzos para no solo demostrar esta hipótesis a simple vista de Perogrullo, sino detectar con inmediatez el acoso escolar. La detección de casos de bulling sería uno de los grandes logros de este programa pionero en Europa en el que toman parte más de 2.300 alumnos de Suecia, Noruega y el País Vasco. Según Isabel Kapanaga, una de las responsables de Jesuitak, la importancia reside en la diagnosticación precoz, ya que por desgracia los casos de acoso «solo son visibles cuando se ha generado un problema mayor».

Docentes de los tres centros escolares se encuentran sumergidos en unas jornadas que entre ayer y hoy se desarrollan en el centro durangués para trabajar en el proyecto de investigación europeo 'Early warning, early reaction'. Su objetivo es «mejorar el estado de los alumnos en el colegio y en las aulas», apuntó Kapanaga.

Bastarían 17 preguntas que abordan el trato que reciben de profesores, compañeros, el grado de seguridad del propio alumno y de libertad en el centro, entre otras cuestiones. La encuesta, que se rellena en cinco minutos de manera sencilla por los alumnos, se visualiza a través de un programa informático en una especie de diana a través de la cual, a golpe de vista, aparecen las 17 respuestas y se percibe el sentimiento de arraigo y pertenencia al centro y el grado de satisfacción del alumno, explicó Aitor García. Cuanto mayor sea el círculo, mayor es su satisfacción.

Los datos no se quedarán en papel mojado. «Nuestra intención es ser proactivo», aseguró Kapanaga. Y es que el trabajo permitirá desarrollar un sistema de actuación «para responder lo más rápidamente posible a cualquier problema de convivencia y, también, a intentar prevenirlo». Con los datos en la mano, se busca dar una respuesta y una solución para mejorar el índice de satisfacción de los alumnos en el centro y con el centro. El objetivo es mejorar la autoestima a través de un entorno cálido y protector, donde los alumnos se sientan queridos, escuchados y atendidos. Y de esa manera no solo se crean personas más felices, sino que afectará, según la hipótesis inicial, al rendimiento del alumno.

El proyecto tiene una fase de estudio de tres años. En el País Vasco participan un total de 300 escolares que cursan entre 4º de ESO y segundo de Bachillerato en Jesuitak, a los que se suman los más de 2.000 jóvenes procedentes de Noruega y Suecia. Además, el proyecto cuenta con el asesoramiento técnico de la empresa sueca Vardeskaparna. Según explicaron ayer, la herramienta informática estará lista para «que sea útil a toda la comunidad educativa de Europa». Los resultados estarán listos en agosto de 2019. en Suecia.

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