«Los hombres tienen el poder en la gestión del mundo de la moda»

Las zornotzarras Saioa Goitia y Ane Hernando participarán mañana en Amorebieta en un coloquio sobre el papel de las mujeres en el sector donde trabajan

YOLANDA RUIZ DURANGO.

Saioa Goitia y Ane Hernando, dos zornotzarras que viven de la moda, coinciden al asegurar que «los hombres siguen teniendo el poder de la gestión del sector textil». Pero ninguna de ellas, sin embargo, ha sufrido discriminación alguna por el hecho de ser mujer. Todo lo contrario. Se trata de dos privilegiadas que disfrutan de sus respectivos trabajos a los que han llegado como hobby, en el caso de Goitia, y de forma circunstancial, en el de Hernando. Ambas hablarán de sus experiencias en el coloquio que se ha organizado para mañana, a las 20.15 horas, en el Zornotza Aretoa y se enmarca dentro de los actos contra la violencia a las mujeres. Para las dos es «todo un honor» que les hayan tenido en cuenta dentro de los actos programados.

«Para nada me siento una mujer objeto», asegura tajante la estilista Ane Hernando, que cuenta con 188.000 seguidoras en Instragram y otras 60.000 al mes en su blog Look&chic. «A la gente le gusta ver la moda que exhibo porque dicen que soy muy natural».

Saioa Goitia, que se encarga de llevar la gestión de un negocio de alta costura de vestidos de novia en Bilbao, también desmitifica el mundo idealista que girá en torno a la moda, su gran pasión. «La exigencia de tener que estar perfecta también acarrea una serie de problemas. Yo he tenido que anular algunas sesiones de fotografías porque las jóvenes llegaban con graves problemas de anorexia. Es una realidad muy triste».

Esta zornotzarra, de 36 años, echa de menos las ayudas para conciliar la actividad laboral que ofrecen en otros países. En este sentido, relata haber visto en Nueva York «a una ejecutiva de Disney a la que su empresa le ofrecía un servicio de cuidadora para viajar con sus hijos de corta edad». Ella lamenta no poder acogerse a este tipo de iniciativas para fomentar la natalidad. «Conciliar no significa que te veas obligada a quedarte en casa», reivindica.

Ni ella ni Ane Hernando, sin embargo, conocen casos de mujeres a las que sus parejas les obligen a vestir de una manera determinada. «A mí me han enseñado a ser independiente pero sí es verdad que me han sobreprotegido. Hoy es el día que cuando vuelvo de noche a casa sola siento miedo», comenta esta zornotzarra de 33 años y licenciada en Farmacia.

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