«No hay excusa moral, ética ni jurídica para que estos crímenes queden sin castigo»

Un centenar de personas participó en el homenaje a las víctimas de los bombardeos que asolaron Durango.
Un centenar de personas participó en el homenaje a las víctimas de los bombardeos que asolaron Durango. / MAIKA SALGUERO

Durango se querella contra los 46 militares italianos que bombardearon la villa hace 80 años

MANUELA DÍAZ DURANGO.

Durango vivió el episodio más negro de su historia el 31 de marzo de 1937 y los días posteriores. En plena Guerra Civil, las bombas sepultaron la villa dejando un reguero de al menos 336 muertos, cientos de heridos y más 300 edificios hechos escombros. El episodio, que no dejaría de ser uno más en la dramática contienda, dio ayer un paso a los Tribunales con el propósito de conseguir «verdad, justicia y reparación», explicó la alcaldesa, Aitziber Irigoras.

El empujón recibido, que viene acompañado de una investigación exhaustiva por parte del historiador Jon Irazabal, de Gerediaga, se sustenta en 46 militares de la aviación italiana, de los que se tiene nombre y apellidos. Ellos fueron, según la investigación, los que acometieron los bombardeos, violando todas las normas internacionales. Fue por tanto una intervención militar extranjera ilegal sin que mediara ninguna declaración de guerra por parte de Italia. Y más aún, el objetivo de esta escuadrilla no era otro que lograr el máximo de muertes civiles posible, algo que incluso entonces también era «ilegal». Llevaban en las cabinas de los aviones a fotógrafos para documentar la eficacia del método de bombardeo de saturación, en el que tras un bombardeo inicial y cuando la población salía para atender a los heridos y ver los destrozos volvían a lanzar bombas y a hacer uso de las ametralladoras para «rematar» a la gente que huía.

«No hay ninguna duda de que se trata de un crimen de guerra y lesa humanidad», aseguró la abogada y miembro de Irídia-Centro para la Defensa de los Derechos Humanos, Anaïs Franquesa, que se ha encargado de redactar la querella. Es por ello por lo que ayer el Ayuntamiento de Durango se querelló contra esos 46 militares que cometieron la atrocidad. De admitirse a trámite, los tribunales iniciarán una investigación exhaustiva cuyo recorrido pasa por que alguno de esos pilotos siga vivo. Al margen, de que cómo se crea, al menos uno de ellos si lo estaría, Franquesa recordó cómo la Audiencia de Barcelona había sido muy dura al respecto en la querella que finalmente admitió contra la aviación italiana y que fue presentada por la asociación AltraItalia de Barcelona y posteriormente secundada por el Ayuntamiento. «No se puede trabajar con la hipótesis de que estén muertos, ya que no se debe permitir que unos hechos tan graves queden impunes y por eso es necesario una investigación».

«Alto valor simbólico»

Según explicó ayer Franquesa, eran conscientes de que se trataba de algo ilegal y por ello ocultaban las matrículas de los aviones y utilizaban alias en los comunicados con sus superiores. «Hasta hoy han estado en la más absoluta impunidad y no hay excusa moral, ética y jurídica para que estos crímenes queden sin castigo», admitió la letrada. Además, no es aplicable la ley de amnistía ya que no tiene cabida contra la aviación italiana.

Durante la rueda de prensa, el portavoz de la Asociación Cultural Durango 1936, Andoni Barreña, se mostró satisfecho por el paso dado ayer. «Queremos que se aplique la justicia a lo sucedido y se ponga luz a la verdad». Impulsores de la iniciativa, de la que ha tomado testigo el Ayuntamiento, adelantaron ayer que de admitirse a trámite como ha sucedido en Barcelona, presentarán una acusación popular para sumarse al proceso. Será entonces cuando hagan un llamamiento a toda la ciudadanía y a las asociaciones para participar en el proceso.

La alcaldesa de Durango, Aitziber Irigoras, insistió en la importancia que tiene para la villa esclarecer los hechos y lograr «justicia para todos los que fallecieron, para los que vivieron las consecuencias de aquellos bombardeos de los 40 años siguientes de represión y silencio, para los durangueses actuales y los que vendrán». Irigoras aseguró que el de ayer se trataba de un día «de alto valor simbólico» en el desagravio cometido hace ocho décadas. Un día elegido a conciencia porque se cumplían también 81 años del golpe de Estado militar frente al Gobierno de la República que dio inicio a la Guerra Civil.

Al acto acudieron cerca de un centenar de personas. Entre ellos caras conocidos como la portavoz de Podemos en las Juntas de Bizkaia Neskutz Rodríguez; los parlamentarios David Latxaga, Jon Aiartza y Josune Gorospe del PNV y Julen Arzuaga, Maddalen Iriarte y Jasone Agirre de Bildu, además de los junteros Onintze Oleaga y Txusa Padrones, de Bildu. Tras una rueda de prensa, abierta a toda la ciudadanía, se procedió a una concentración que duró cinco minutos y se presentó la querella en los juzgados de Ezkurdi. Se trata de la segunda que se presenta en el Estado en respuesta a los bombardeos fascistas contra la población civil indefensa que facilitó el triunfo de las tropas franquistas.

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