Elene Carreto da los primeros pasos hacia la apertura de la Azoka a la danza

Actuación de Elene y Beñat el pasado mes de mayo en el Guggenheim. / E. C.
Actuación de Elene y Beñat el pasado mes de mayo en el Guggenheim. / E. C.

Aspira a que la disciplina que está estudiando se incluya dentro de la plaza de la cultura vasca, que se clausurará mañana con una pieza que ha creado junto a Beñat Urrutia

YOLANDA RUIZ DURANGO.

La Azoka de Durango cerrará mañana sus puertas con un número de baile creado por Elene Carreto. Será la primera ocasión que esta joven, que se forma en la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Euskadi, pueda mostrar su arte en la localidad donde reside. Exhibirá una pequeña pieza, de unos diez minutos de duración, que ella misma ha creado por primera vez junto a su compañero de estudios Beñat Urrutia, de Sopela. Ayer, además, actuaron en la gala que Gerediaga ofreció en San Agustín. La joven pareja agradece la oportunidad que se le ha brindado para visibilizar la danza, disciplina que esperan sea incluida dentro de la gran plaza de la cultura vasca próximas ediciones.

Elene Carreto se mostraba ayer satisfecha de que la danza tenga mayor protagonismo este año en la Azoka. «Aunque parezca anecdótico, abrirá y cerrará sus puertas con dos números», señalaba. La asociación Gerediaga aceptó en el mes de octubre la propuesta que presentó junto a Beñat Urrutia. Se trata de la primera obra que han creado los dos estudiantes de tercer curso en la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Euskadi.

Desafío contemporáneo

A lo largo de nueve minutos mostrarán un baile «inspirado en las danzas vascas pero con un movimiento contemporáneo», matiza esta joven de 22 años. El número elegido se ha basado en el desafío que se aborda tanto en la soka-dantza como en el mus. «La tensión que se crea en una partida es lo que ha dado juego al desarrollo de esta coreografía», describe.

Los sonidos del grupo Skakeitan y Ruper Ordorika marcarán el ritmo de los pasos de baile que interpretará esta pareja mañana, poco antes delas ocho de la tarde en las puertas de Landako Gunea que dan a las antiguas vías del tren. «Me siento identificada con su música. Considero que si me transmiten a mí es más fácil que yo sea capaz de transmitir lo que siento al público».

Elene reconoce, además, que se compenetra muy bien con Beñat, «a pesar de que somos muy diferentes». El Guggenheim fue escenario en mayo de una pequeña puesta en escena, de cuatro minutos, que ambos crearon. Lo cierto es que hasta el momento ya ha conseguido hacerse hueco en dos espacios de relieve.

Temas

Durango

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos