LA CLAVE

Durango saca brillo a sus espacios culturales

Operarios trabajan en las labores de mejora de la sala Ezkurdi. / MANUELA DÍAZ
Operarios trabajan en las labores de mejora de la sala Ezkurdi. / MANUELA DÍAZ

Arrancan las obras de la sala de exposiciones de Ezkurdi, mientras que el Museo de Arte e Historia está a un paso de su reapertura

MANUELA DÍAZ DURANGO.

El Museo de Arte e Historia y la sala de exposiciones municipal de Ezkurdi de Durango han hecho un receso en su cartelera para acometer mejoras estructurales, mientras que buena parte de la programación se concentra en un San Agustín Kulturgunea, revestido también de andamios para atajar las goteras de la cubierta. La escena cultural de la localidad, por tanto, afronta un arranque de año metida de lleno en reformas.

Pero será por poco tiempo. Las reparaciones del Ezkurdi podrían concluir a finales de febrero y el Museo de Arte e Historia acomete en la actualidad los retoques previos a su ansiada reinauguración. Este espacio lleva cerrado desde mediados de julio para hacer un museo «más accesible y sostenible». Aunque las tareas se han prorrogado más de lo previsto -se estimaba tres meses y la actuación ha durado casi el doble- la transformación ha sido sustancial.

Se han renovado las escaleras, mejorado la iluminación e instalado un sistema de protección contra incendios. En la primera planta, la sala de exposiciones itinerante ha ganado 90 metros cuadrados más, tras eliminar una de las paredes y el baño y tendrá un recorrido circular. En la segunda planta, por su parte, se han reformado los baños para hacerlos accesibles, algo necesario al contar con un aforo de un centenar de visitantes.

Durante el tiempo que han durado las obras -200.000 euros-, expertos en arte e historia y museólogos han analizado la colección existente para renovar la muestra. El proyecto museístico, según la alcaldesa Aitziber Irigoras, «involucrará a mucha gente» y dará forma a una visión de museo que, sin duda, será un proyecto de éxito», destacó. Y mientras la pinacoteca se encuentra a las puertas de su reapertura, la sala de exposiciones municipal de Ezkurdi inicia su esperada reforma tras años de quejas por parte de la Asociación Artística del Duranguesado.

Este colectivo ha arremetido en varias ocasiones contra su «abandono» y «la pésima señalización», dado que los locales «están ocultos por el arbolado y los distintos niveles arquitectónicos de la plaza», recalcan. Las obras, para las que se ha destinado una partida de 70.000 euros, incluyen la eliminación del granulado de las paredes y el cambio de ventanas por unas de doble cristal para conservar la temperatura en el interior, además de eliminar las verjas exteriores y cambiar la puerta principal.

Inauguración

Asimismo, se mejorará la luminosidad, accesibilidad y se incluirán varios carteles que indiquen la localización de la sala por requerimiento expreso de la Asociación Artística del Duranguesado, que desde hace dos décadas se encarga de organizar la programación de muestras. «Todavía hay gente en Durango que desconoce dónde está la sala y cómo es, y eso no es posible», apuntó el presidente del colectivo José Luis Martínez de Antoñana.

Este espacio cultural, inaugurado en 1971, y todo el entramado arquitectónico de la plaza, recibieron el premio Pedro de Asúa del Colegio de Arquitectos Vasco Navarro ese mismo año. De su diseño vanguardista se encargaron Fernando Olabarria Delclaux y Daniel Fullaondo Errazu. El entonces dinamizador de la sala, Leopoldo Zugaza, padre de Miguel Zugaza, director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, abrió las puertas a artistas de la talla de Eduardo Chillida o Andrés Nagel.

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