Denuncian que el derribo de la estación de Durango dará paso a cinco torres de pisos

Las máquinas para la demolición de la antigua estación ya están en Durango/Manuela Díaz
Las máquinas para la demolición de la antigua estación ya están en Durango / Manuela Díaz

Tendrán 17 alturas cada una y EHBildu y Herriaren Eskubidea exigen una consulta popular al tratarse de «un proyecto estratégico»

MANUELA DÍAZ DURANGO.

El soterramiento del tren en Durango, que hace ahora cinco años fue recibido con júbilo por los vecinos, parece que traerá cola a medio-corto plazo. Y es que, equipo de Gobierno y oposición se enfrentan por un proyecto que prevé la construcción de un vial y cinco torres de 17 alturas con 554 viviendas en pleno centro urbano.

La vieja estación, en cuyas puertas se encuentran ya las máquinas encargadas de su derribo, se ha convertido en el caballo de batalla. ETS y Ejecutivo local apoyan su demolición con el argumento de construir el acceso principal de la nueva infraestructura ferroviaria, a la que en estos momentos se llega a través de la salida de emergencia. EH Bildu y Herriaren Eskubidea, por contra, mantienen su apuesta por salvar el edificio y ayer denunciaron que «las verdaderas razones del derribo pasan por construir una carretera que de servicio al medio millar de familias que se instalen en la zona».

De hecho, recalcan que «hoy en día no hay ningún planteamiento que diga que el nuevo acceso a la estación vaya a ser por la zona del edificio viejo. Este argumento es mentira», afirmaron Eider Uribe y Julián Ríos, representantes de EHBildu y Herriaren Eskubidea, respectivamente. Sostienen que el paso estaba programado por la sede que ETS tenía previsto construir en Durango y que fue diseñada por la arquitecta Zaha Hadid. Sin embargo, ese proyecto se descartó hace años.

En ese contexto, ambas formaciones argumentan que se ejecutará el Plan General de Ordenación Urbana, aprobado en 2006, en el que se plantea una nueva promoción de viviendas en la zona que antes acogía las vías y cocheras. Ese documento prevé unir las calles Sasikoa y Trenbide a través de una rotonda de la que saldría un nuevo ramal hacia Askatasun Etorbidea, atravesando precisamente la antigua estación.

El vial resultante transitaría paralelo al parque infantil de Ezkurdi, «una de las zonas de juego más utilizadas de Durango», apuntaron. Además, en lugar de un «pulmón verde», el aumento de coches y viviendas «supondrá un incremento de la contaminación y mayor riesgo de atropellos para los usuarios del parque», explicaron.

Patrimonio histórico

A ello se suma el hecho de que la demolición de la antigua estación, de más de un siglo de antigüedad, «supondría la pérdida de una parte del patrimonio histórico». Así pues, EHBildu y Herriaren Eskubidea solicitarán al equipo de Gobierno una consulta popular, con la nueva ordenanza de participación ciudadana en la mano, ya que el plan de viviendas previsto «es un proyecto estratégico» para la villa y «debería ser la ciudadanía quien decida qué hacer».

Asimismo, han solicitado al Gobierno vasco que intervenga y frene el derribo hasta que no se resuelva el expediente en el que piden que el inmueble se declare patrimonio histórico de Durango.

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