Cultivan setas a partir de los residuos del café en el centro Lauaxeta

Un alumno muestra las setas que cultivan en Lauaxeta. / E. C.
Un alumno muestra las setas que cultivan en Lauaxeta. / E. C.

El alumnado de Primaria, Secundaria y Bachiller colabora en este proyecto innovador basado en la economía circular

VIRGINIA ENEBRAL DURANGO.

La educación del futuro debe ser lo más parecido al proyecto puesto en marcha en el centro zornotzarra de Lauaxeta. El alumnado de siete cursos, desde el último ciclo de Primaria hasta Bachiller, está implicado en un proceso que logra producir setas a partir de posos de café. Se trata de una iniciativa que se gestó en el seno de la asociación Global Shapers Bilbao a la que pertenece Egoitz Etxeandia, profesor del colegio de Amorebieta.

«Queríamos concienciar a la sociedad vasca sobre la importancia de la economía circular, que trata de romper con el reciclaje clásico, ya obsoleto, y rediseñar los procesos de fabricación lineal para tratar de convertir residuos en productos», explica Etxeandia. Y pensaron en el café. «Apenas consumimos el 0,2% del café, la mayoría son posos. Con un cálculo rápido de personas, cantidades y días ya salen toneladas de residuos que van a la basura. Así que pensamos que con esos restos podíamos producir setas ostras, las habituales que se encuentran en grandes superficies».

Transformar una idea en un proyecto educativo que implantar en un centro es inviable sin la implicación del profesorado. «Sin mis compañeros no se hubiera logrado. Creyeron en el planteamiento y se involucraron desde el minuto uno», agradece este profesor de matemáticas y economía. Durante meses, -«contar las horas dedicadas es imposible»-, pensaron cómo aplicar las metodologías que exige el actual currículo vasco: retos, aprendizaje social, TICs, aprendizaje vivencial y emprendizaje. Metieron los ingredientes en la batidora y los convirtieron en tareas que repartieron entre las materias del centro, sin olvidar la participación de estudiantes de diferentes edades.

Bandejas ecológicas

El motor del proceso es el alumnado de Economía de primer curso de Bachillerato. El grupo será el encargado de transmitir las necesidades al resto de cursos. Una vez conocen las etapas de los hongos pasan el testigo a la asignatura de Física y Química de segundo de ESO. En ese curso los alumnos, mientras aprenden sobre combustibles fósiles, han de diseñar unas bandejas ecológicas que sustituyan a las de poliestireno, muy contaminantes. Los coordinadores se dirigen entonces a Primaria, allí encontrarán la fuerza agrícola necesaria. «Los de tercer ciclo, por grupos, se van a responsabilizar de controlar la temperatura, la forma y el color del saco donde estará la mezcla del café y el micelio, a oscuras. Después estarán pendientes de regarlas y del florecimiento».

Entonces entran en escena los de Tecnología de cuarto de ESO, que aprenderán a programar una placa base de Arduino para que recoja hasta 30.000 valores de temperatura y humedad, que pasarán al alumnado de Matemáticas de tercero de ESO. Los estudiantes trabajarán el concepto del 'big data' para convertir los datos en información y conocimiento que se pueda aplicar. Por último, la clase de Biología de primero de Bachiller analizará las setas en el laboratorio. El círculo se cierra con su entrega al personal del comedor escolar o a los bares y restaurantes que cedieron los posos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos