La ciudadanía de Durango se moviliza contra el derribo de la vieja estación

Vieja estación de Durango, que será demolida.
Vieja estación de Durango, que será demolida. / IGNACIO PÉREZ

Una campaña de recogida de firmas se inició ayer, tras rechazar un día antes el pleno municipal que se mantenga en pie

MANUELA DÍAZ DURANGO.

Apenas unas horas después de que el pleno de Durango rechazara la petición de EH Bildu para evitar su derribo, Herriaren Eskubidea iniciaba una recogida de firmas en la plataforma Change.org para forzar al Ayuntamiento de Durango y a Eusko Trenbide Sarea (ETS) a que la mantengan en pie. «Nada más darse a conocer que el Ayuntamiento aprobaba su demolición, numerosos vecinos manifestaron en las redes sociales que había que hacer algo al respecto como una recogida de firma y por eso hemos recurrido a este método», informaba ayer Julián Ríos, portavoz de la formación.

La petición, que se colgó ayer al mediodía, logró la ahdesión de más de 250 personas al cierre de esta edición. Usuarios que se mostraban a favor de mantener el edificio por su «valor histórico y sentimental» para los durangueses y con vistas a la «preocupante escasez de locales» para asociaciones, clubes, juventud, actividades culturales o incluso para idear un centro temático sobre el bombardeo de Durango. Para su futuro uso abogan por un proceso de participación abierto a la población.

Esta propuesta fue lanzada a última hora de la tarde del martes por Herriaren Eskubidea en el pleno. Con ella, apoyaban la moción de EH Bildu, rechazada por PNV, PSE y PP. El voto respondía al debate sobre si se trata o no de un edificio histórico. Por un lado, Aritz Bravo, de la coalición, avalaba su respuesta en la valoración de un arquitecto de la Asociación de Patrimonio Industrial, quien aseguraba que su demolición «sería perder un patrimonio ferroviario y cultural importante». No solo por sus 125 años de historia sino por lo que ha significado Durango como conexión ferroviaria entre Bilbao y San Sebastián. Según Bravo, junto con el puente del Plateruena son los últimos reductos del paso del tren por la villa. Por ello, pidió la valoración de otros expertos.

Conexión entre dos calles

La portavoz del PNV, Goiztidi Díaz, se remitía a los técnicos municipales para apoyar el derribo. «De existir algún expediente que reconociera su valía, lo mantendríamos sin duda», aseguró. Una opinión que compartió su homóloga socialista, Pilar Ríos, quien recordó cómo en Durango existen edificios históricos como la antigua residencia o el palacio de Garai que no se pueden rehabilitar «porque no hay dinero». Añadió que al estár en «muy malas condiciones», su rehabilitación sería «más costosa que echarlo abajo y volverlo a construir».

Tanto Bildu como Herriaren Eskubidea consideraron excesivos los cerca de 2 millones de euros que costará su demolición. Bravo lo calificó de «despilfarro» y aseguró que desde que se iniciara la 'Operación Durango' hace 12 años se han multiplicado por cuatro las inversiones en el proyecto, con un «sobrecoste de más de 150 millones de euros».

Díaz recordó que la demolición se incluye en el plan de Movilidad, elaborado a través de la Agenda Local 21, y que permitirá la construcción de un vial entre Sasikoa y Herriko Gudari, a petición de la ciudadanía.

Temas

Durango

Fotos

Vídeos