Censuran que el rocódromo de Abadiño está «de adorno»

VIRGINIA ENEBRAL ABADIÑO.

Un año después de su inauguración, el rocódromo de Abadiño apenas se usa. La completa instalación, que supuso un desembolso de 28.000 euros, estaba dirigida tanto a principiantes como a aficionados a la escalada ya que a lo largo de sus 19 metros de longitud había cuatro cuerpos con distintos grados de dificultad. Pero algunas carencias han provocado que no tenga usuarios a pesar de que «estaba listo para el arranque del curso del año pasado, de hecho varias personas de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos visitaron la infraestructura con un monitor, quien iba a realizar cursillos de iniciación. Finalmente no se pudo hacer por seguridad ya que faltaban colchonetas en el suelo que amortiguasen una posible caída. Desde entonces está ahí de adorno», señala Juancar Aspuru, encargado del centro multiusos.

A este problema, se añadió un segundo: el control del acceso. El Ayuntamiento aún no ha dado con la fórmula para regular la entrada y salida del equipamiento fuera del horario escolar, cuando sí hay personal de vigilancia. «El que desee utilizarlo solo ha de solicitarlo y se verá quién puede encargarse de abrir y velar por su seguridad», aseguró el alcalde de la localidad, Juan Luis Navarro, una afirmación que puso en duda Mikel Urrutia, portavoz de EH Bildu. «Es escandaloso que un año después de su apertura no se use».

El concejal de Cultural y Deportes, Eneko Etxebarria, recordó que ese servicio tendría un coste. De ahí que se está valorando la posibilidad de colocar un sistema de apertura que controle el acceso, «no tanto por vigilar, sino por responsabilidad, los usuarios deben estar asegurados por si pasara algo». Se están analizando distintas opciones como pases individuales o bonos «como en las piscinas». «Es posible que haya que indicar unos horarios, pero estamos barajando alternativas», explicó.

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