«La cata de café es más exigente que la de vino»

La catadora de café duranguesa Marisa Baqué. /E. C.
La catadora de café duranguesa Marisa Baqué. / E. C.

La duranguesa Marisa Baqué se medirá mañana a expertos en ambas degustaciones tras ganar la primera edición en Galicia

YOLANDA RUIZ DURANGO.

Marisa Baqué va superando retos. El año pasado se sometió a una doble cata de café, en la que lleva sumergida desde 1988, y de vino. Y consiguió imponerse entre la decena de expertos que tomaron parte. Para enfrentarse a la del caldo, por primera vez, aplicó el mismo procedimiento. «Sorber para meter el aire en la boca», detalla esta duranguesa. La experiencia le resultó gratificante. « Ambas bebidas expresan la mayoría de sus características sensoriales en su fragancia, aroma y sabor, sin olvidar los aspectos retronasales, pero la cata de café creo que es más exigente. Además de la bebida, examinamos la fragancia antes de infusionarlo, si ha sido debidamente tostado, si es una cosecha reciente o no... Intentamos huir en la medida de lo posible de la subjetividad en el análisis, cosa muy complicada».

La catadora duranguesa, que ostenta los títulos de campeona nacional en 2015 y 2009, volverá a vivir esta experiencia mañana en Galicia. La localidad de Villagarcía de Arosa acogerá la segunda edición, que se complica aún más, con la participación de un tercer grupo. A los de catadores de café y de vino se agrega otro compuesto por distintos expertos, entre los que estará el bicampeón del mundo en catas de café, Gabriel Céspedes, procedente de Costa Rica.

«Va a ser una prueba muy competitiva», pronostica Marisa. En esta ocasión, además, ella ejercerá de capitana del equipo de café. Se someterán a una prueba triangular, en la que deberán analizar cerca de 24 tazas y otras tantas copas, así como a una prueba de memorización, en la que se enfrentarán a alrededor de otra docena por cada una de las dos bebidas. Ganará el conjunto que más puntos obtenga y emplee el menor tiempo. Idénticos requisitos se valoran a nivel individual, donde la catadora duranguesa empató a puntos con un sumiller francés. «Es un honor que reconozcan mi labor», comenta.

Apoyo a la mujer

Inmersa en una nueva experiencia profesional, Marisa Baqué no descarta que esta prueba, con fines solidarios, pueda llegar a celebrarse también en la comunidad autónoma vasca en el futuro. «En Galicia ha calado hondo, este año la respalda el Ayuntamiento y se retransmitirá en una pantalla gigante en la plaza del pueblo».

Como integrante de la asociación de apoyo a la mujer en el mundo del café, este año ha tenido la oportunidad de ver la realidad en su visita a Colombia. «Las mujeres que regentan una finca bien porque la han heredado o se han quedado viudas cobran la mitad que los hombres», comenta Marisa en relación a Etiopía. La producción de este país africano es la que mejor se paga en el mercado por su «sabor dulzón, que mezcla frutas y jazmín».

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