Berriz se resiste a desplazar la fiesta local al 11 de septiembre, día que fusilaron a su alcalde

NAHIKARI CAYADO ABADIÑO

La Corporación de Berriz ha vuelto a desoír, al igual que ya hiciera en el año 2007, la propuesta de trasladar la fiesta local al 11 de marzo que EH Bildu planteó en esta ocasión en el último pleno. Esta fecha coincide con el fusilamiento de tres berriztarras, entre ellos el de quien ejerciera de alcalde en 2017, Felipe Urtiaga, tras un juicio rápido y sin defensa en el cementerio de Derio. «Intentó proteger a su pueblo para impedir que ocurriera cualquier tipo de acto violento. Pero no se pudo hacer nada y la represión fue muy dura», según palabras de Maite Arrizabalaga, desde la asociación Berriz 1936 gogoratzen.

«No creemos que la fiesta y la religión tengan que ir de la mano», expuso Gorka Cámara en defensa de la propuesta de EH Bildu en el pleno del miércoles. El grupo nacionalista, sin embargo, se posicionó a favor de que se mantuviera la celebración de San Pedro y Santa Isabel.

Hasta el momento, la localidad de Berriz celebra la jornada del 29 de junio, festividad de San Pedro, y cuando coincide que es fiesta en el calendario laboral, como es el caso del próximo año en el que caerá en sábado, se desplaza al 2 de julio, día de Santa Isabel. Y así se acordó en el último pleno con los votos de los representantes del PNV.

El concejal de la coalición soberanista insistió en que su grupo considera que, «a nivel local, el 11 de septiembre es un día muy importante en la localidad. El pueblo se vuelca muchísimo, y a su vez, esta jornada sirve también para recordar la memoria histórica», subrayó Gorka Cámara.

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