Abadiño recupera capacidad inversora con un presupuesto que supera los 10 millones

El Ferialeku, en pleno centro de Zelaieta, sufrirá una gran transformación. / Y. R.
El Ferialeku, en pleno centro de Zelaieta, sufrirá una gran transformación. / Y. R.

El plan de reorganización de Zelaieta será uno de los proyectos estrella de unas cuentas que han recibido el voto en contra de la oposición

VIRGINIA ENEBRAL ABADIÑO.

La crisis parece haber desaparecido en Abadiño, al menos para las arcas municipales, que han recuperado en dos ejercicios su capacidad inversora. Después de cubrir 2016 con unos presupuestos prorrogados y con un anecdótico capítulo para acometer nuevos proyectos, 2017 llegó con un incremento de casi el 92% en esa partida. Y 2018 se presenta aún mejor porque el Consistorio ha vuelto a aumentar tanto sus fondos globales como el apartado de inversiones.

De hecho, ha dado luz verde a unas cuentas que superan ligeramente la barrera de los diez millones y que contemplan una subida de un 40% en el capítulo destinado a acometer planes de mejora -un millón de euros-. Este crecimiento general es consecuencia, por un lado, de la aportación de Udalkutxa, cuyas previsiones de recaudación han mejorado, y por otro, de un incremento en los ingresos municipales por el cobro del IBI.

El portavoz de la oposición, Mikel Urrutia, apuntó sin embargo que «tener dinero para invertir es positivo, pero no si proviene de una incremento excesivo de la carga fiscal». El voto en contra de EHBildu se justifica, además de por su «nula» participación en la configuración las cuentas, por la «ausencia de proyectos sociales». «Creemos que el dinero se ha destinado principalmente a obras muy llamativas y, aunque algunas son necesarias, echamos en falta iniciativas que solucionen el acceso a la vivienda o un servicio que ofrezca una alternativa permanente a la juventud», apuntó.

Entre las inversiones previstas, destaca la urbanización y peatonalización de Zelaieta, un plan bianual que absorberá 390.000 euros. La obra renovará de forma integral el núcleo urbano, que ganará espacio para los peatones y verá mejoradas sus infraestructuras de saneamiento, iluminación y mobiliario urbano. «Probablemente, quien acuda a Abadiño después de varios años de haber vivido fuera no va a reconocer Zelaieta», apuntó el alcalde José Luis Navarro. Se trata de una reorganización, cuya ejecución está en la cartera del Consistorio desde 2015. El plan preveía entonces eliminar el tráfico de la plaza Txanporta y sus aledaños, así como la parte baja de Ferialeku.

EHBildu aclara que no han tenido acceso al proyecto, pero confían en que «se garantice la accesibilidad y se trabaje la participación ciudadana». El plan, que se ultimará en las próximas dos semanas, comenzará a ejecutarse en abril, con el fin de que pueda desarrollarse con normalidad la feria de San Blas. El Consistorio prevé que la segunda fase de los trabajos pueda acometerse tras la celebración del mercado agroganadero de 2019.

Los otros grandes proyectos serán el nuevo puente de acceso al polígono de Traña-Padura, para lo que se destinarán 240.000 euros, y el aparcamiento de unas 120 plazas en las inmediaciones de la estación de tren de Matiena -120.000 euros-.

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