Abadiño habilitará otra rotonda en la N-636 para facilitar el acceso de camiones a los polígonos

Vista de la zona de Muntsaratz en la que se construirá la nueva rotonda. /  MAIKA SALGUERO
Vista de la zona de Muntsaratz en la que se construirá la nueva rotonda. / MAIKA SALGUERO

El Consistorio ya ha dado luz verde al plan, aunque la oposición reclama también una solución para el tráfico en la entrada a Muntsaratz

VIRGINIA ENEBRAL ABADIÑO.

Abadiño fue uno de los municipios más beneficiados por el macroproyecto de la autovía Gerediaga-Elorrio, puesta en marcha el 8 de agosto de 2016 con el objetivo de reducir el paso de vehículos, sobre todo, pesados por la N-636. Desde entonces, aunque el tráfico se ha reducido, siguen existiendo problemas inherentes a esa carretera, cuya titularidad solicitó el Ayuntamiento poco después de la inauguración, algo que no parece que vaya a suceder a corto plazo.

Uno de esos puntos conflictivos está en los polígonos industriales que salpican la Nacional, como es el que está entre Muntsaratz y el acceso al corredor, frente a la salida que se dirige al barrio de Irazola. Sin embargo, esta zona ya tiene una solución sobre la mesa: la construcción de una rotonda que facilitaría la entrada y salida de los camiones a las fábricas.

No obstante, el camino hasta que el proyecto se haga realidad será largo, en torno a dos años. El pasado martes, el Consistorio dio luz verde al proceso con la aprobación inicial de la modificación de las Normas Subsidiarias, lo que permitió cambiar la calificación de algunas tierras que tendrán que ser expropiadas para la ejecución. «No hay plazos establecidos ya que son trámites lentos. Aún falta la aprobación provisional y la definitiva, así como negociar con los propietarios de los terrenos para llegar a acuerdos», explicó el alcalde, José Luis Navarro.

Aunque no hay presupuesto, las obras serán costeadas por los empresarios tras un acuerdo alcanzado en el pasado, cuando se acometió la construcción de la Gerediaga-Elorrio. La rotonda sería de dimensiones similares a las que ya existen en la N-636 como puede ser la que regula la entrada y salida del polígono de Astola.

Semáforos

Ese cruce no es el único que provoca quebraderos de cabeza en la localidad. El acceso a Muntsaratz padece ocasionales retenciones que se prolongan por la vía principal. De ahí que EH Bildu aprovechase la ocasión para plantear una reflexión más profunda sobre las posibles intervenciones en la Nacional antes de poner en marcha cualquier actuación. La primera de sus propuestas guarda relación con el ciclo de los semáforos. «La periodicidad de los discos es anterior a la inauguración del corredor y, quizá, con adecuarla a la realidad actual el problema se soluciona», planteó Mikel Urrutia, portavoz de la coalición soberanista.

En caso de que no fuera suficiente, la segunda alternativa sería ejecutar una segunda rotonda, una inversión que le correspondería, al igual que la variación de la señalítica, a la Diputación.

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