Abadiño apuesta por bonificar a los caseríos con una reducción del 50% en el IBI

Caserío emplazado en el barrio de Sagasta. / ENRIQUE LÓPEZ SUÁREZ
Caserío emplazado en el barrio de Sagasta. / ENRIQUE LÓPEZ SUÁREZ

El tipo impositivo del 0,32% se aplicará a partir de los 180.000 euros en lugar de los 100.000 ya que «no fue una decisión acertada», reconoce el alcalde

VIRGINIA ENEBRAL ABADIÑO.

«La gente está abandonando las zonas rurales». El diagnóstico del Ayuntamiento de Abadiño es contundente. Y en un municipio disgregado en tres núcleos y salpicado de caseríos en barrios apartados esta realidad puede convertirse en un problema. Por eso han decidido tomar cartas en el asunto y a partir del próximo ejercicio aplicaran una reducción del 50% a los baserris. «Se va quedando la gente mayor, los hijos e hijas van desplazándose a la ciudad o a áreas más urbanas», reconoce José Luis Navarro, quien subraya que «es importante que no dejen sus casas, por eso vamos a ayudarles con una bonificación».

El Consistorio había tomado anteriormente otras medidas como la puesta en marcha del auzotaxi para acercar al centro estas zonas alejadas y tratar, de este modo, que los caseríos sigan siendo lugares de residencia. A partir de 2018, con el mero hecho de demostrar que el inmueble se trata de un baserri accederán a la reducción en el impuesto municipal «Según la Ley del Suelo del Gobierno vasco lo es toda aquella casa habitada antes de 1950, así que para favorecerse de esa exención únicamente tendrán que mostrar documentos que acrediten que allí vivía alguien antes de esa fecha», explicó el primer edil.

400 inmuebles vacíos

Estas edificaciones, por sus dimensiones tienen un valor catastral elevado, por lo que suelen tener que abonar una factura alta del IBI, de ahí que el Consistorio haya optado por esta vía, toda vez que lo más probable es que no se vean beneficiadas por la modificación del impuesto aprobada en la última sesión plenaria. Después de que el año pasado se estableciera una tasa progresiva cuya franja de separación se fijó en los 100.000 euros, el equipo de gobierno acordó elevarla hasta los 180.000 a partir de 2018. «No fue una decisión acertada ya que afectó a familias con un poder adquisitivo corriente. Ahora hemos ajustado esta valoración y el tipo impositivo del 0,32% sólo se aplicará a chalés, adosados y a algunos pisos», justificó el regidor.

Los propietarios de viviendas vacías también abonarán menos el próximo ejercicio ya que el Ayuntamiento ha eliminado la penalización del 50% sobre el IBI. «No ha tenido el efecto esperado y preferimos bonificar que castigar. Quien no quiere alquilar, no lo va a hacer porque le hagas pagar cincuenta o cien euros más».

Esta medida afectará a unos 400 inmuebles según el padrón, si bien Navarro aclaró que no todos están realmente desocupados ni en condiciones de habitarse. «Algunos son muy muy viejos». El alcalde hizo alusión, además, a la reducción del 50% que reciben aquellas personas que ofrecen su piso a Alokabide.

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