Abadiño abarata aspectos del IBI, pero sin reducir el tipo general

Vecinos de Abadiño que acudieron al pleno del pasado martes. / V. E.
Vecinos de Abadiño que acudieron al pleno del pasado martes. / V. E.

EH Bildu, que no se opone a las medidas, acusa al equipo de gobierno de equivocarse al fijar la tasa y de reaccionar solo tras las protestas

VIRGINIA ENEBRAL ABADIÑO.

En Abadiño siguen a vueltas con el IBI. Desde que el año pasado se aprobasen los nuevos tipos impositivos, que tuvieron carácter progresivo, EH Bildu ha denunciado por activa y por pasiva que la tasa es la más alta del Duranguesado. Hasta ha promovido una recogida de firmas para reclamar «impuestos más justos» ya que, según sus cálculos, los porcentajes aplicados se han reflejado en un aumento superior al 35% en los ingresos de las arcas municipales. No han sido los únicos en movilizarse. Vecinos y vecinas de las zonas rurales también se han unido para trasladar sus quejas al Ayuntamiento.

La respuesta del Consistorio va llegando por fases. Primero fue elevar de 100.000 a 180.000 euros la frontera entre gravar con 0,32% en vez de con el 0,25% general. «La decisión no fue acertada», reconoció entonces el alcalde, José Luis Navarro. El martes en el pleno se dio luz verde al descuento del 50% en el Impuesto de Bienes Inmuebles para aquellas construcciones ubicadas en núcleos rurales que cuentan con la calificación de caserío. «El objetivo es ayudar a preservar el patrimonio cultural de la localidad», señaló el primer edil. La tercera medida también salió adelante en la pasada sesión plenaria. Se trata de una reducción de la tasa que se aplica a los terrenos rústicos, que pasará de ser del 0,21% al 0,12%.

«Asfixiar a la ciudadanía»

La disminución fue apoyada por la coalición abertzale que, sin embargo, se abstuvo en el descuento por considerarlo «una medida paliativa» en lugar de «fijar tipos más razonables». Aún así cuestionó la importante bajada. «¿Cómo es posible semejante diferencia de un año a otro?», preguntó Mikel Urrutia, portavoz de EH Bildu. Su conclusión fue que antes de la aprobación de los porcentajes del IBI «no se realizó el adecuado análisis y ahora se cambia para acallar las protestas».

Navarro aseguró que los cambios no significan «ceder a las presiones, sino cada queja conllevaría una modificació». El regidor se defendió admitiendo, una vez más, «que igual nos hemos equivocado, por eso ajustamos con medidas que, en principio, son suficientes». La coalición insistió en que la solución debe ser reducir los tipos, «lo más altos de la comarca», para lograr de este modo «unos impuestos más equitativos». Urrutia apuntó, además, que «se prevé un incremento de los ingresos que provienen de Udalkutxa, así como del Impuesto de Actividades Económicas».

Esta petición, presentada a través de una moción, fue rechazada por el equipo de gobierno. En ella se incluía, además, una solicitud expresa a la Diputación para que varíe la zonificación del cálculo catastral y «la adecúe a la realidad de cada área. Aún así, EH Bildu recalcó que ni la actualización llevada a cabo por el ente vizcaíno ni la renovación de la Norma Foral sobre el IBI «deben ser un pretexto para asfixiar a la ciudadanía». Por último, Urrutia recordó el compromiso adquirido por la Corporación para redactar una ordenanza que regulase las ayudas destinadas a aquellas unidades familiares que no pueden hacer frente a estas facturas.

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