El Correo

Trufas con forma y aroma de queso reserva elaborado de forma artesanal en Urkiola

Reposteros elaboran las trufas en presencia de Elisabete. M. D.
Reposteros elaboran las trufas en presencia de Elisabete. M. D.
  • La familia Bizkarra saca al mercado una producción limitada tras el «éxito» del turrón creado la pasada Navidad

La creación gastronómica vuelve a traspasar la línea divisoria entre lo dulce y salado en pleno Parque Natural de Urkiola. Una emulsión de tradición e innovación se ha fraguado a escasos metros del santuario con el fin de seguir los pasos del «exitoso» turrón creado en Navidad por el repostero Eduardo Bizkarra y la quesería de Elisabete Bizkarralegorra de Abadiño y que se agotó en apenas unas semanas. «Buscábamos un producto que pudiera consumirse todo el año» en el que se fusionara las dos ramas artesanas de la familia Bizkarra de Abadiño. Ayer presentaron las ‘gazta trufak’, una mezcla de queso, mantequilla y chocolate blanco que se asemeja a un pequeño queso curado y que «pretende ser una nueva seña de identidad gastronómica local».

Han sido dos meses de duro trabajo hasta conseguir la mezcla perfecta que mantiene el aroma de un queso reserva de seis meses de elaboración artesanal. «Buscábamos un sabor de queso suave, no excesivamente largo en boca, de textura cremosa en su interior y con un baño de chocolate crocante que sirve de envoltorio para que el aroma perdure y podamos detectar ese sabor del queso tan especial», puntualizó Edurardo Bizkarra.

2.000 cajas

Ambos artesanos reconocieron la importancia de apostar por el producto de cercanía y de elaboración artesanal. Unas propiedades en alza y que les ha servido de reconocimiento en el exterior. Su innovador turrón con queso se ha vendido en Barcelona, Madrid y Andalucía, y esta nueva apuesta en forma de trufa se ha dado a conocer en Holanda y Dinamarca con una mezcla de «sorpresa y entusiasmo».

No obstante, advierten de que se trata de una producción limitada, puesto que el queso que elaboran solo lleva leche de la cabaña de ovejas que Elisabete cuenta en Urkiola. Por ello, de momento, han salido a la venta 2.000 cajas con una docena de trufas al precio de14,40 euros-o en la que se combina medio queso reserva Bizkarra y siete trufas por 19,50 euros.

El nuevo dulce con un punto salado une más aún a dos familias cuyas raíces se remontan cuatro siglos atrás en Abadiño. Los dos artesanos avanzaron ayer que ya trabajan en el lanzamiento de un nuevo producto que de momento prefieren mantener en secreto.

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