Se duplica la llegada de menores extranjeros porque «en Euskadi se les protege»

Una de las imágenes que acompañan el informe de Save the Children./S. T. C.
Una de las imágenes que acompañan el informe de Save the Children. / S. T. C.

Las tres diputaciones han pasado de tutelar a 306 en 2014 a 695 durante el último año, según un informe de Save the Children

Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

Save the Children presentó este lunes un pormenorizado informe sobre los menores extranjeros no acompañados -conocidos como 'menas'-, un documento con un capítulo dedicado a Euskadi que arroja cifras impactantes. En 2017 había 695 menores tutelados en el País Vasco, un 127% más que tres años antes, cuando eran 306. Iñaki Alonso, responsable de políticas de infancia de la ONG, precisa que somos la cuarta comunidad con mayor número, por detrás de Andalucía, Melilla y Cataluña: «Aquí están el 10,84% de los 'menas' registrados en España». El informe insiste en que las cifras -se han basado en datos del Ministerio del Interior- «no recogen a todos los niños que llegan porque muchas veces esconden que lo son, se hacen pasar por mayores para intentar acceder al mercado laboral o simplemente fallan los mecanismos obsoletos de identificación de la edad».

El reparto de los 'menas' por España es muy desigual, con diferencias de sobra conocidas, como que en La Rioja sólo había uno hace unos meses. Por su proximidad con la costa africana y con la frontera de Marruecos, la mayoría reside en Andalucía -concentra el 34,44% de los 6.414 menores tutelados que hay en el país- y la ciudad autónoma de Melilla, que le sigue con un 14,3%. Sólo dos comunidades más, Cataluña y Euskadi, situadas en el otro extremo peninsular, superan el 10%. «En estas dos comunidades se explica porque existe un proyecto migratorio concreto. Van porque creen que se les respetará más. Entre los 'menas' se maneja bastante información previa y saben que aquí se les protege», explica Alonso, que recuerda que «esa protección -son menores- se les debería dar de forma obligatoria en todas partes». Por este motivo, el portavoz de la ONG reclama medidas para garantizar «un trato similar» en las demás latitudes del territorio español. «Es necesaria una estrategia nacional».

«Cuando haces 18 te echan del piso y te quedas en la calle»

Cuenta Ahmed, que recorre a diario las calles de Ceuta, que le gustaría poder cambiar todo lo que pasó en Marruecos. Ha visto morir a algunos de sus compañeros de aventura y no ha podido olvidar «cómo pegan a la gente». A Daud, que está en Valencia, le preocupa «cómo conseguir los primeros papeles para trabajar» y Hatem cuenta que «en Barcelona comíamos todos los días lo mismo en el centro de menores». Estos testimonios forman parte del informe de Save the Children. Imad vive en Bilbao. «En mi tierra no hay hospitales. Pagas un montón por coser una herida y lo hacen mal. Tampoco hay colegio»,

«Saltas una y otra vez hasta que lo consigues» por la valla de Melilla y otros cruzan bajo los asientos de un coche, previo pago de 6.000 euros. Hatem y Mohammed desvelan un pánico generalizado entre los 'menas'. Mientras muchos niños occidentales sueñan con la mayoría de edad, ellos la temen. «Cuando cumples los 18, te echan del piso y te quedas en la calle. Pasar hambre se puede aguantar pero vivir en la calle es un poco duro».

Es similar a lo que exigió Beatriz Artolazabal, consejera de Empleo y Políticas Sociales, en el último Consejo Territorial de Servicios Sociales. «Hace falta una coordinación interministerial -citó a Exteriores, Interior, Justicia, Educación y Salud- y colaboración con las comunidades ante un fenómeno que no sólo tiene que ver con la protección de menores sino con la inmigración». Ante esta petición, compartida por la mayor parte de las autonomías, la ministra Dolors Montserrat se comprometió a crear un grupo de trabajo que aún no ha visto la luz. La propia Artolazabal y la diputada de Acción Social, Isabel Sánchez Robles, calificaron de «avalancha» la llegada de 'menas' en los últimos meses. Bizkaia se vio obligada a abrir siete centros más en 2017 para su acogida y todavía registran una altísima saturación. Esa es la foto a día de hoy, a las puertas de un nuevo verano que es el momento óptimo para cruzar el Estrecho.

En cifras

400
menores extranjeros no acompañados estaban bajo la tutela de la Diputación de Bizkaia en 2017. En el País Vasco ascendían a 695, lo que representa un 127% más que sólo tres años antes.
La «avalancha»
El incremento de Bizkaia ha sido calificado como una «avalancha» por las instituciones. En Gipuzkoa eran 75 y en Álava rondaban los 120.
Uno de cada diez
Son los que acaban en Euskadi después de llegar a la península. Es el cuarto destino tras Andalucía, Melilla y Cataluña.
Marroquí y en patera
El perfil de estos chavales es el de un marroquí (64,8%) o argelino (9,6%) que cruza el Estrecho en verano. Casi siempre en patera. Otros pagan hasta 6.000 euros por pasar bajo los asientos de un coche.

El extenso documento de Save the Children, de 117 páginas y titulado 'Los más solos', no está desglosado por provincias, pero sus redactores estiman que las cifras de Bizkaia coinciden aproximadamente con las adelantadas por este periódico: cerca de 400. La Diputación guipuzcoana, la única que ha hecho públicos sus datos, concretó que tutelaba a 75. Y en Álava rondan los 120. El perfil ha variado en los últimos años, pero la mayoría sigue procediendo de Marruecos (64,8%), Argelia (9,6%) y Guinea (4,02%). Casi todos llegan en patera -2.177 de los 2.417 que tocaron suelo español- y la edad se ha elevado levemente. Save the Children recalca su frontal oposición a «las devoluciones en caliente» y en la necesidad de que cuenten con «un asesor en su lengua, una flexibilización del currículum escolar y la autorización para trabajar a partir de los 16 años».

«230 ausencias»

Uno de los mayores quebraderos para la Diputación de Bizkaia en los últimos tiempos han sido las continuas fugas en unos centros que «ni están cerrados ni son cárceles», según recalcan los responsables forales. El informe precisa que en 2016 se registraron 230 «ausencias no justificadas» en los centros vascos. En toda España fueron 825. Iñaki Alonso explica que «en Álava y Bizkaia suelen ser chavales que se van y regresan después de un tiempo, mientras que en Gipuzkoa, que hace frontera con Francia, se producen porque es una zona de tránsito en las rutas hacia Alemania y los países nórdicos». A su juicio, el marco de ayudas no es la causa principal del atractivo del Euskadi: «Se les garantiza una protección, mientras en algunos lugares les tienen recluidos en centros de internamiento».

Noticia relacionada

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos