La Diputación sopesa crear centros de día para menores conflictivos

Un grupo de menores son identificados por un ertzaina./IGNACIO PÉREZ
Un grupo de menores son identificados por un ertzaina. / IGNACIO PÉREZ

Gipuzkoa pondrá en marcha las primeras instalaciones «en unos meses» y Álava cuenta con ellas desde 2014

Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

«Es una posibilidad que está sobre la mesa. La estamos estudiando. Si al final recibe la luz verde, lo comunicaremos». Esa es la respuesta oficial que trasladó el área de Acción Social tras el reciente anuncio de la apertura en Gipuzkoa de un centro de día para menores conflictivos. En el territorio vecino hablan de iniciativa «pionera», pero lo cierto es que hay varias instalaciones de este tipo en Álava que echaron a andar en la pasada legislatura.

La Diputación alavesa abrió camino en 2014 con un centro «preventivo», pensado para atraer durante el día a chavales que empezaban a dar síntomas preocupantes. Se trataba de enderezar su camino, de reconducir a quienes habían cometido pequeños hurtos, coqueteaban con algunas drogas y comenzaban a desengancharse de los estudios por ausencias injustificadas y expulsiones. «Fue un éxito», celebra una portavoz foral, lo que empujó a la institución alavesa a abrir otros dos centros en 2015 y el más reciente en 2017. «Los chavales permanecen en sus hogares pero van a merendar, a hacer deberes y a divertirse. Se les inculcan hábitos de higiene, de vida saludable y prácticas deportivas». El objetivo es que no lleguen a un centro de menores de cumplimiento de sentencias judiciales. Y parece que funciona.

Gipuzkoa está a punto de dar el salto. Un estudio de la Universidad del País Vasco, encargado al alimón por la Diputación y el Ayuntamiento de San Sebastián, ha concluido que se debe actuar «cuanto antes» con las familias «y no cuando el problema de conducta ya es grave». El documento reprocha que «las atenciones con menores se inician actualmente de forma tardía cuando en momentos más tempranos el pronóstico sería claramente más favorable». El área guipuzcoana de Políticas Sociales confía en levantar la persiana de su primer centro de día para chavales conflictivos «en los próximos meses».

100.000 euros al año

El motivo del viraje en la atención tiene también un componente económico. Una plaza para seis meses en un centro de menores con problemas de conducta cuesta a las arcas públicas 46.775 euros, según los datos recabados en Gipuzkoa. Si están internados se dispara hasta los 71.891 euros. Hay allí 301 menores bajo la tutela foral.

En Bizkaia son 853 los menores tutelados. Desde recién nacidos hasta adolescentes al borde de la mayoría de edad; desde aquellos que quedaron desamparados por sus padres (habitualmente por problemas mentales, alcoholismo y drogas) hasta los que protagonizaron graves conflictos con sus progenitores. Muchas veces son ellos mismos los que piden ayuda a la institución foral.

Entre ellos están los Menores Extranjeros No Acompañados (MENAs), cuyo número se ha disparado en los últimos años. En 2015 llegaron 180 chavales, en su mayoría magrebíes, un año después fueron 350 y sólo entre enero y octubre de 2017 -último registro- la cifra se disparó hasta los 486 menores. En un año, Acción Social ha abierto siete centros para alojarles y los recursos continúan atestados. La memoria de la Fiscalía del País Vasco valoró la situación como «preocupante».

Un panorama complejo enrarecido aún más por tres muertes violentas en Bilbao, atribuidas todas ellas a menores. El 23 de diciembre, Ibon Urrengoetxea, ‘Urren’, un exfutbolista zornotzarra de 43 años, moría en pleno puente de El Arenal, un suceso al que siguió el homicidio de dos octogenarios, Lucía y Rafael, en su casa de Otxarkoaga. Los dos presuntos autores materiales tienen 14 años.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos