La Diputación creará un consejo de mujeres para velar por la igualdad en Bizkaia

Participación. Teresa Laespada asegura que es la norma foral que más enmiendas ha incluido./B. Agudo
Participación. Teresa Laespada asegura que es la norma foral que más enmiendas ha incluido. / B. Agudo

El pleno de Gernika aprobará el día 20 la primera norma integral contra la discriminación sexista que entra en vigor en la provincia

JOSÉ DOMÍNGUEZ

Dicen que el feminismo nació en Bizkaia. Al menos que aquí empezó verdaderamente a coger cuerpo el movimiento antes de expandirse por toda España como la pólvora. Fue a raíz del juicio en 1976 a 'las once de Bilbao', que en realidad eran de Basauri y habían sido acusadas de abortar. Su caso rompió los primeros moldes de la sociedad machista. Y desde entonces la mujer ha estado siempre muy presente en el desarrollo de la provincia, en su tejido asociativo y cultural, aunque los avances se hayan logrado a pesar de la insuficiencia de leyes que respalden el pleno ejercicio de sus derechos y planten cara a la discriminación y la violencia machista.

La primera Norma Foral de Igualdad de la democracia, sin embargo, vendrá a cubrir esos vacíos. El próximo miércoles el pleno de las Juntas Generales en Gernika abordará su aprobación definitiva con un protagonismo merecido: el nuevo reglamento, de carácter integral, incluirá la creación de un consejo de participación específico de la mujer, donde los más diversos colectivos podrán dar su opinión e ideas sobre todo tipo de proyectos para orientar la política de género que debería afrontar la Diputación en los próximos tiempos.

Este nuevo foro de debate es una de las novedades que ayer se incorporaron al texto normativo en la comisión de Empleo e Igualdad de las Juntas, último paso antes de su entrada en vigor tras la votación plenaria de Gernika. Una aprobación inusual de un documento que ha sido enriquecido con un total de 96 enmiendas, casi la mitad de las presentadas. «Nunca antes una norma foral había contado con tantas aportaciones», se congratuló la diputada del departamento, Teresa Laespada.

La clave de la nueva ley foral y su apertura a los colectivos feministas es que «no podíamos seguir viviendo de espaldas a la realidad». A su juicio, la ciudadanía demandaba un «espacio propio en el debate político». Este consejo, en el que tendrán cabida desde grupos feministas a asociaciones culturales, sindicatos e incluso partidos, «deberá autorregularse y ponerse unas condiciones de participación». La responsable provincial puntualizó que sus conclusiones serán «preceptivas, pero no vinculantes, lo que no le va a quitar ningún peso porque van a tener mucho contenido sobre el que trabajar».

Todos los grupos apostaban por la idea del consejo, aunque finalmente salió aprobada la propuesta del PNV y PSE. En ese sentido, Arantza Urkaregi, portavoz de EH Bildu, criticó que no se haya aceptado abrir «un proceso participativo que defina cómo, para qué y para quién se creará este foro, porque si lo hacen todo desde la Diputación no tendrá ninguna legitimidad».

EL REGLAMENTO

1. Presupuesto.
La Diputación destinará un 1% de sus cuentas a políticas de igualdad, cinco millones más que los 9 actuales.
2. Personal experto.
La norma exigirá ampliar el numero de expertos en igualdad. En seis meses tendrá que elaborarse un estudio de necesidades.
3. Protocolo antiacoso.
Incluirá medidas de prevención, actuación y evaluación para erradicar la violencia contra la mujer en el sector público.
4. Discriminación múltiple.
Incidir especialmente en la atención a mujeres que pueden ser discriminadas al mismo tiempo por «muchos motivos, no sólo el género sino también la raza, la religión o la discapacidad».
5. Precedentes.
El documento que se aprobará el próximo miércoles está inspirado en una normativa similar que ya está vigente en la Diputación de Gipuzkoa desde marzo de 2015.

«La podemos mejorar más»

Con todo, este grupo juntero, al que le aprobaron 53 de sus 118 enmiendas, justificó su implicación «porque esta norma era muy necesaria y la vemos insuficiente». «Ahora ya está mejor, pero todavía la podemos mejorar más antes del pleno».

Así lo consideró también el portavoz del PSE en la comisión, Juan Otermin. «Todavía podemos llegar a un mayor consenso -22 enmiendas han sido acordadas enre varios grupos- porque la norma saldrá enriquecida y fortalecida», añadió. La apoderada del PNV, Irene Edesa, destacó el trabajo de todos los grupos, «que hemos aportado mucho». Y, desde Podemos, Eneritz de Madariaga reivindicó que este reglamento se convierta en una «autentica oportunidad para tomar nota de las demandas y reivindicaciones del movimiento feminista».

«La violencia es machista, nos matan y agreden por ser mujer»

Una de las 21 enmiendas aprobadas a Podemos -seis negociadas con el PNV y PSE- tiene un marcado carácter reivindicativo y sensibilizador. La expresión 'violencia de género' ha sido sustituida en todo el texto por 'violencia machista'. El matiz es significativo. El adjetivo machista «remarca el carácter de las agresiones que sufren las mujeres, evidencia y visibiliza la causalidad: nos matan y nos agreden por el mero hecho de ser mujeres», aseveró Eneritz de Madariaga, que aplaudió la «precisión» del cambio.

Perspectiva de género también en el acceso al empleo público

La norma intenta regular también todas las facetas relacionadas con la contratación pública. Así, aparte de establecer un régimen de garantías a las empresas adjudicatarias de servicios forales, apuesta por la incorporación de la perspectiva de género en el diseño y el acceso al empleo público «además de en los acuerdos y convenios laborales». Una enmienda del PNV y del PSE también prevé encaminarse hacia una «representación equilibrada» de los equipos de gobierno e incluso la comisión ha aceptado modificar, a petición del portavoz del Grupo Mixto, Arturo Aldecoa, el artículo que definía la «sobrecarga de trabajo» como criterio excluyente en la equiparación de sexos en puestos de responsabilidad.

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