El tercer menor detenido, vecino de las víctimas, fue quien señaló al matrimonio como objetivo

Los asaltantes pudieron escalar la fachada hasta una ventana trasera del segundo piso./Luis Calabor
Los asaltantes pudieron escalar la fachada hasta una ventana trasera del segundo piso. / Luis Calabor

Los investigadores creen que el adolescente, de 16 años, tambien se encargó de vigilar mientras los otros dos acusados asaltaban la vivienda. Será puesto a disposición de la Fiscalía de Menores a lo largo de la mañana

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

La Ertzaintza detuvo ayer al tercer implicado en el doble crimen de Otxarkoaga, según confirmó un portavoz del Departamento de Seguridad. Se trata de un menor de 16 años, vecino de las víctimas, que tendría un papel secundario en el caso. El joven, que sabía que la Policía le buscaba, fue arrestado en las cercanías de la subcomisaría de Zabalburu, en Bilbao, a la que se dirigía con el fin de entregarse. Varios agentes tenían controlado su domicilio por si realizaba algún movimiento extraño, a la espera de contar con la pertinente orden de detención. Está previsto que sea puesto esta misma mañana a disposición de la Fiscalía de Menores.

Los dos primeros detenidos, según han declarado miembros de su entorno, habrían dormido en su casa la noche anterior al asesinato del matrimonio, cometido según la autopsia entre las nueve y las diez de la mañana del pasado jueves. Allegados a los jóvenes atribuyen a este tercer implicado la presunta planificación de los robos. Los investigadores creen que él fue quien les marcó el objetivo y que pudo llegar a realizar labores de vigilancia fuera de la vivienda, aunque fueron los otros dos detenidos, de 14 años, los que accedieron al domicilio de Rafael y Lucía con intención de robar y les asesinaron.

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Estos fueron ya arrestados el pasado domingo, tan sólo tres días después de los hechos, y a media mañana de ayer pasaron a disposición de la Fiscalía de Menores, a donde llegaron en un vehículo oficial sin distintivos. Tras prestar declaración durante varias horas, la fiscal ordenó el ingreso de ambos en el centro de internamiento de menores de Zumarraga, en Gipuzkoa. Se trata de las únicas instalaciones en régimen cerrado que existen en el País Vasco, en las que ingresaron sobre las siete menos cuarto de la tarde.

Tras perpetrar supuestamente el asalto mortal, el primero de los acusados se había refugiado en casa de unos familiares en Balmaseda, donde fue arrestado sobre las 14.30 horas del domingo. Su cómplice, en paradero desconocido desde días antes, fue localizado por su propia familia sentado en un banco en Güeñes y bajo el efecto de tranquilizantes mezclados con alcohol. Según sus parientes, le inquietaban las posibles represalias. La madre pactó con la Ertzaintza su entrega en la gasolinera bilbaína de Miribilla.

Cronología

Robo mortal.
El asalto se produjo entre las nueve y las diez de la mañana del pasado jueves en la calle Zizeruena de Bilbao. Los ladrones se encontraron dentro de la vivienda al matrimonio, que es asesinado.
Hallazgo.
El yerno, preocupado por la falta de noticias, encuentra a las 15.00 horas a sus suegros fallecidos.
Identificados.
Los dos primeros sospechosos fueron identificados el viernes, gracias a las huellas que había en el piso y a un testimonio.
Detenidos.
La Ertzaintza detuvo a uno de los inculpados en Balmaseda el domingo. El segundo se entregó en Miribilla.
Tercer arresto.
El último presunto implicado fue detenido ayer cuando se dirigía a la comisaría para entregarse.

Los investigadores han podido reconstruir cómo se produjo el asalto. Al parecer, los dos jóvenes salieron de la vivienda de su amigo, donde habían pernoctado y ubicada muy cerca de la casa del matrimonio, en cuyas inmediaciones un testigo protegido situó a uno de los acusados entre las nueve y las diez de la mañana. Esta sería otra de las pruebas en su contra. Se sospecha que accedieron al domicilio de los octogenarios, un segundo piso del número 16 de la calle Zizeruena, por el método del escalo, trepando por la tubería o por algunos cables hasta llegar a una ventana trasera. Es el método empleado en otros robos denunciados en el barrio en los últimos tiempos y que se atribuyen a una banda con la que están relacionados los detenidos. Aunque los sospechosos siempre andaban juntos, la Policía vinculaba al menos a uno de ellos con 'Los viseras negras', un grupo violento de delincuentes que actuaba en los barrios de Txurdinaga, Otxarkoaga y Santutxu.

Puñetazos y patadas

El matrimonio de octogenarios solía salir de casa a hacer recados a primera hora de la mañana. Sin embargo, el jueves aún se encontraban en su hogar y probablemente sorprendieron a los ladrones. Al menos, el marido debió de resistirse. Según esta misma hipótesis, el primero de los detenidos fue quien cometió los homicidios mientras su cómplice revolvía las distintas habitaciones en busca de dinero u objetos de valor, aunque este extremo tendrá que ser corroborado por los resultados de las pruebas biológicas.

Ingresan en un centro cerrado los presuntos autores materiales del allanamiento, de 14 años

Tras el hallazgo de los cadáveres por parte del yerno, los policías buscaron el posible arma blanca homicida en los contenedores de los alrededores, pero hasta el momento no ha sido encontrada. El marido presentaba varios golpes en la cara y la cabeza provocados por patadas y puñetazos, aunque también tenía otras heridas en el cuero cabelludo y en el cuello que podrían haber sido provocadas con un objeto, según fuentes cercanas a la investigación.

Las huellas dactilares de los dos primeros detenidos se encuentran diseminadas por todo el domicilio. Por la precipitación con la que actuaron y la falta de medidas de seguridad que adoptaron, los asaltantes se lo han puesto fácil a los investigadores, que el pasado viernes ya tenían identificados a ambos gracias a los rastros lafoscópicos, ya que, pese a su juventud, los dos presuntos ladrones contaban con una reseña policial. La hija y la nieta de las víctimas acudieron ayer al piso junto con la Policía para comprobar qué pertenencias de Lucía y Rafael echaban en falta, especialmente joyas y dinero.

Las claves

Escalo.
Los investigadores creen que los ladrones treparon por la fachada y entraron al piso por una ventana
Pruebas.
Actuaron con tal precipitación que dejaron sus huellas diseminadas por todo el domicilio

Es posible que la escalada delincuencial y sus continuas escapadas de los centros en los que habían estado ingresados alimentaran en ambos adolescentes una sensación de impunidad. Habían sido imputados juntos por la Policía Municipal de Bilbao en al menos un robo con violencia e intimidación. En investigaciones anteriores de la Ertzaintza se había relacionado a estos dos muchachos con seguimientos a personas mayores cuando sacaban dinero de cajeros. Uno de ellos tenía recién cumplidos los 14 años, el pasado mes de noviembre, mientras que su cómplice había celebrado su cumpleaños en mayo.

Aunque la pena máxima para los menores autores de varios delitos graves es de una década de internamiento, en la horquilla de los 14 a los 16 años, el mayor castigo que se le puede imponer a los autores de un homicidio va de uno a tres años de estancia en régimen cerrado, según explican fuentes judiciales.

El funeral se celebra esta tarde en la parroquia del barrio

El funeral en memoria de Rafael y Lucía, los ancianos de 87 años asesinados el pasado jueves en Otxarkoaga, se celebrará hoy, a partir de las 18.00 horas, en la parroquia de los Santos Justo y Pastor, situada en la plaza Kepa Enbeita, cerca del negocio familiar de pinturas que su hija y su yerno regentaron hasta fechas recientes. El matrimonio era una pareja «tranquila y apreciada», vecinos «de toda la vida» que se instalaron en su hogar «desde la construcción de las primeras viviendas» en el barrio. Horas antes de las honras fúnebres, las asociaciones de vecinos exigirán formalmente una mejora de la seguridad y la calidad de vida en esta zona de Bilbao.

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