Tres mujeres denuncian tocamientos y un hombre es detenido tras perseguir a una hasta su casa

Gráfico que indica donde tuvieron lugar los ataques.
Gráfico que indica donde tuvieron lugar los ataques.

El primer episodio ocurrió de madrugada en Elcano y el sospechoso escapó. Tres horas más tarde, los ataques se trasladaban a la plaza Indautxu y la avenida del Ferrocarril

SERGIO GARCÍA

La lacra de la violencia machista volvió ayer a golpear de nuevo. Y lo hizo hasta en cuatro ocasiones en el corazón de un Bilbao ojeroso y envuelto todavía en la Aste Nagusia. Una sucesión de ataques denunciados ante la Policía Municipal y la Ertzaintza, cuyos responsables asistían atónitos a un goteo que arrancó de madrugada en la céntrica calle Elcano y que luego se trasladó hasta la plaza Indautxu y la avenida del Ferrocarril. Se ignora si el primer episodio fue obra del mismo depredador que luego extendería su coto de caza por otros escenarios y que fue finalmente detenido en las escaleras del inmueble de su víctima por agentes de la Ertzaintza, que le seguían la pista desde veinte minutos antes. El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha lamentado y condenado las agresiones, que ha calificado de «deleznables hechos» al tiempo que ha destacado la importancia de que «ya haya una persona detenida, lo que supone un hecho relevante».

El Ayuntamiento condena las agresiones

Los Grupos Políticos del Ayuntamiento de Bilbao han emitido un comunicado donde expresan su máxima condena y su «profunda indignación» por las tres agresiones machistas ocurridas en Bilbao, «delito que supone un atentado a la integridad física y moral». El Ayuntamiento ha mostrado su rechazo e incomprensión y ha querido mostrar su apoyo a las mujeres.

Además, ha querido instar a toda la ciudadanía a no ser cómplica de ningún tipo de agresión sexista. El Ayuntamiento participará en los actos de repulsa convocados por dichas agresiones y pone a su disposición los servicios municipales del Programa de Atención y Prevención en Violencia de Género con el fin de prestar una atención integral y especializada.

El relato del horror comenzó a las 5.50 horas en la calle Elcano. Una joven paseaba por esta céntrica arteria cuando fue asaltada por un individuo que empezó a realizarle tocamientos. Su reacción de rechazo fue inmediata; sobrecogida por la situación, empezó a dar gritos y logró escapar de su atacante a la carrera. No escondió su miedo ni su indignación; acudió a la comisaría de la Policía Municipal más próxima e interpuso una denuncia, la primera oficial que se formulaba durante unas fiestas que llegan hoy a su término. El agresor desapareció como había surgido, sin que desde el Ayuntamiento pudieran confirmar si era el mismo sospechoso que estaría horas más tarde detrás de otros tres ataques y al que detendría la Ertzaintza.

Sea como fuere, la alarma volvió a saltar a las 8.45 horas en la plaza Indautxu. Hasta allí partió una patrulla policial después de que una mujer refiriese que, al bajar las escaleras, un varón se le había abalanzado agarrándola con violencia a la altura del pecho. La mujer consiguió zafarse de él, provocando su huida. Según los testimonios recogidos en la zona por los agentes, otra chica había sufrido tocamientos por parte del mismo individuo y en el mismo lugar minutos antes.

Con los pantalones bajados

La aborrecible secuencia, sin embargo, no había terminado. Pasados veinte minutos, una llamada telefónica advertía a la Ertzaintza de la presencia de un varón en un inmueble de la avenida del Ferrocarril y su vergonzoso proceder. Según el aviso, había entrado en un portal detrás de una mujer, persiguiéndola por las escaleras hasta la segunda planta sin lograr alcanzarla. Un testigo llegó a ver, incluso, cómo el atacante se bajaba los pantalones.

Afortunadamente, no le dio tiempo a mucho más. Una patrulla de la Ertzaintza le localizó cuando se encontraba todavía en el portal. Allí mismo comprobaron que respondía a la descripción del sospechoso que había actuado en Indautxu. Los agentes procedieron a su detención -un vecino de Bilbao de 22 años- y le trasladaron a dependencias policiales, donde se efectuaron las diligencias oportunas. Dos de las tres mujeres sobre las que supuestamente se había arrojado este indeseable interpusieron la correspondiente denuncia.

Los hechos ocurridos ayer se producen apenas 48 horas después de dos episodios registrados en la madrugada del jueves en el recinto festivo y que el alcalde, Juan Mari Aburto, se negó a catalogar de agresiones sexuales, aunque han propiciado una investigación por parte de la Ertzaintza. Dos adolescentes, amigas y vecinas de Leioa y Santurtzi, fueron atendidas en el hospital de Cruces tras mantener relaciones con dos chicos y referir que habían sido víctimas de «abusos». Su testimonio, al que los médicos concedieron credibilidad y que motivó la intervención de la forense, activó el protocolo para gestionar abusos sexuales ante la confirmación de que se había producido penetración. El asunto quedará ahora en manos de un juzgado de instrucción de Bilbao todavía por elegir.

La lucha sin cuartel contra las agresiones sexistas ha sido el principal caballo de batalla del Ayuntamiento en la actual edición de la Aste Nagusia. La campaña del ‘No es No’ y el mensaje sin fisuras que han lanzado corporativos, comerciantes, comparsas y medios de comunicación pone de manifiesto la repulsa y la reprobación públicas que merecen estos abusos, para los que por primera vez se pedía una mayor implicación de los hombres con el fin de «no ser cómplices» de actitudes intolerables que van contra la libertad sexual. Las llamadas y los testimonios recogidos ayer sobre el terreno demuestran que ese guante ya ha tenido quien lo recoja.

Temas

Bilbao

Fotos

Vídeos