Desarticulada en Laredo una banda que robaba en viviendas de Bizkaia y Cantabria

Herramientas y dinero intervenidos en el piso de Laredo en el que residían los delincuente / . /OPC

La operación 'Carabirubi' de la Guardia Civil ha detenido a tres presuntos integrantes de este grupo itinerante especializado en la técnica del 'bumping'

MARIÑA ÁLVAREZ

La Guardia Civil de Cantabria ha detenido a tres jóvenes naturales de Georgia como presuntos autores de varios delitos de robo con fuerza en viviendas de Bizkaia y Cantabria. Bautizada con el estrambótico nombre 'Carabirubí', como la canción de El Fary, la operación desarrollada por el instituto armado se saldó con el arresto en Laredo de N.S, A.N, y B.T, de 27, 29 y 26 años respectivamente, que forman un grupo itinerante especializado en desvalijar casas, cuya presencia en la región había sido detectada por la Policía Judicial a principios de septiembre.

Tras un mes de «complejas investigaciones y seguimientos» a estas tres personas, se logró obtener «indicios suficientes» para proceder a su detención el pasado miércoles, día 4, por dos robos con fuerza en viviendas de Santander, un robo con fuerza en una vivienda en Bizkaia y una tentativa de robo en otra vivienda en Bezana. En los robos consumados el botín fue de dinero en efectivo y joyas, según informa la Guardia Civil de Cantabria.

Las detenciones se realizaron en Laredo, cuando se disponían a entrar en el domicilio que tenían alquilado. Fue en el registro de su piso donde se pudo recuperar parte del dinero y de las joyas robadas.

Unos expertos en el método 'bumping'

La Guardia Civil explica que los tres detenidos obraban de una manera «perfectamente organizada», y aprovechaban la ausencia de moradores en viviendas para acceder a las mismas «mediante la técnica denominada 'bumping'». Usando determinadas ganzúas y otros elementos, lograban entrar en los domicilios sin dejar signos de forzamiento en las puertas de acceso. De esta manera, una vez consumado el robo, abandonaban la vivienda y dejaban la puerta cerrada, por lo que exteriormente no había manera de sospechar que se había producido un delito.

El grupo se dedicaba a vigilar bloques de pisos para localizar aquellos inmuebles en los que durante días no había movimiento de personas, y lo averiguaban colocando en las puertas pequeños marcadores de plástico transparente. Si alguien abre la puerta, la pieza cae al suelo e indica al delincuente que en esa vivienda hay tránsito de personas. Por el contrario, si dicho marcador queda inmóvil durante un tiempo determinado, indica que esa morada es propicia para ser robada.

La Guardia Civil aconseja que «antes de entrar en el domicilio, se preste atención a la posibilidad de que haya en la parte inferior de la puerta alguna pieza de plástico transparente. Ante la detección de este u otro tipo de objeto colocado en la puerta de nuestro domicilio, es importante ponerse en contacto con los diferentes cuerpos de seguridad (teléfono de la Guardia Civil 062)».

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