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Rosberg, un huracán en Spa

Rosberg rueda en Spa.
Rosberg rueda en Spa. / EFE
  • El alemán marca su cuarta ‘pole’ consecutiva, y deja por séptima vez a su compañero Lewis Hamilton por detrás este año

Nico Rosberg está en estado de gracia, para desesperación de Lewis Hamilton. Mientras que el alemán conquistó este sábado su séptima ‘pole’ de la temporada, cuarta consecutiva, al inglés le pesaron demasiado algunos errores propios y unos problemas con los frenos delanteros que le hicieron sufrir más de lo previsto. Ambos siguen en otro universo con respecto al resto, no obstante. Hay que remontarse al Gran Premio de San Marino de 1988 para ver una diferencia similar entre un equipo y el resto de escuderías, cuando la McLaren de Senna y Prost lo hizo. El quinto doblete de la temporada en parrilla sirve para demostrar, si es que aún quedaba algún dudoso, que no hay condiciones lo suficientemente complicadas como para impedir el dominio de las flechas plateadas.

Spa este sábado descargó con toda su fura su típica meteorología. Las Ardenas belgas siempre han dejado para la Fórmula 1 su recibimiento más especial, y en este caso a falta de poco más de una hora para el inicio de la clasificación comenzó a jarrear como si el cielo se desprendiese de sus bornes sobre el asfalto de Spa. Incluso algunas piedras de granizo cayeron sobre el circuito. Una vez pasada la tormenta, sólo quedó una pista anegada para comenzar la clasificación. Todos, o casi todos, se vieron obligados a montar los neumáticos de lluvia extrema, que poco a poco fueron siendo sustituidos por los intermedios. La dificultad para llevar los monoplazas en la pista hizo que se vieran muchos sustos y algún que otro trompo, como el que protagonizó un habitual en estas lides: Pastor Maldonado.

El monoplaza de Maldonado quedó maltrecho tras su accidente del viernes.

El monoplaza de Maldonado quedó maltrecho tras su accidente del viernes. / Reuters

Si ver a Maldonado haciendo una excursión o a Gutiérrez abandonando su Sauber por problemas técnicos hace tiempo que no es ninguna sorpresa, ver a Nico Hülkenberg eliminado en la ‘Q1’ sí lo es. El alemán sucumbió a las primeras de cambio, culminando su peor clasificación desde Italia 2012, a excepción de las sanciones debidas a cambios en su monoplaza. Por contra, nuevamente Jules Bianchi demostró que con el Marussia puede dar mucho más de sí de lo que se espera y pasó a la ‘Q2’. También fue sorprendente ver a André Lotterer, en su primera experiencia con un Fórmula 1 en mojado, meterle un segundo a su compañero Marcus Ericsson, en la que supone una demostración más de que hay pilotos de pago que sólo están en Fórmula 1 en función del tamaño de su cartera.

En cuanto a los de arriba, la sorpresa no se produjo en ningún momento. Rosberg, Hamilton y de nuevo Rosberg se repartieron la tarta de las tres tandas de clasificación, con Fernando Alonso pasando más fácil que en otras carreras por ellas. El asturiano acabó clasificándose en una más que positiva cuarta plaza, con la que posiblemente pueda luchar por el podio. Para ello tendrá que vérselas con Sebastian Vettel, que después de rodar sólo 11 vueltas el viernes y gastar uno de los comodines técnicos que permite la FIA en la temporada -modificar los reglajes del cambio-, consiguió llevar su monoplaza hasta el tercer puesto de la tabla de tiempos. El mejor del resto es, para Vettel como para cualquiera, un éxito más que suficiente, habida cuenta de la superioridad que tienen los Mercedes.

Para Alonso, el cuarto puesto es un gran resultado para la clasificación, y sobre todo de cara a la carrera. Si las previsiones de lluvia (se habla de un 53% de posibilidades durante la hora de la carrera) no se cumplen y la prueba es en seco, posiblemente Alonso consiga un rendimiento suficiente como para pelear con Vettel. «Estamos en una buena posición para salir. Ayer igual íbamos al mismo ritmo que Vettel, íbamos más despacio que Ricciardo, que sale justo detrás nuestro. Por tanto, mañana sabemos que va a ser un rival fuerte. Los Williams están por detrás y no serán ninguna amenaza», adelantó Alonso. Y es que el rendimiento de Bottas y Massa estuvo algo por debajo de lo esperado. Por otro lado, el piloto asturiano admitió que el ritmo mostrado en los libres con las novedades técnicas con las que estuvo ensayando era un tanto ficticio, ya que han dedicado buena parte de los libres a ensayar con el alerón trasero que llevará en Monza. «Lo que vimos esta mañana era más una prueba de cara a Monza con el alerón de allí, y sí, íbamos rápidos en el primer y tercer sector, pero luego en el sector de en medio perdíamos demasiado. En carrera será un poco más normal y las rectas serán el talón de Aquiles para nosotros», admitió.

Las condiciones meteorológicas serán quienes dicten sentencia, al menos, del tercero hacia atrás. La ‘pole’ en Spa no es tan vital como en otros trazados, y menos si llueve, pero nada hace pensar que no sean Hamilton o sobre todo Rosberg los que luchen por la victoria final. Alonso, por su parte, aspirará al podio. Poco más puede hacer.

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